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miércoles, 29 de abril de 2015

¿Mi hija es anormal o yo no sé cómo tratarla?


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Acude a consulta  una mujer de 27 años  quien refiere,  muy alterada,  que su niña de dos años y medios  no es normal, o que ella no sabe cómo tratarla,  que no le hace ningún caso ni a ella ni a nadie en la casa, es muy desobediente, no quiere dormir, ni hacer nada de lo que ella le manda. Le dan perretas con mucha frecuencia, donde grita de una forma loca e irracional.  Esto ha hecho que ella se sienta muy frustrada como madre, alterada, deprimida e insatisfecha con la vida. Se siente incomprendida, con muy poco apoyo familiar y sin recursos para llevar adelante la educación de su hija.

Esta muchacha refiere que este no fue un embarazo planificado, ni deseado. Que decidió mantenerlo por  estar estudiándose nódulos en la tiroides y temer  algún trastorno endocrino que la dejara infértil en un futuro. Que la pareja aceptó la decisión de ella pero sin mucho entusiasmo. Se define como  una persona muy inestable emocionalmente, que se deprime con mucha frecuencia, que tiende a tener un temperamento muy colérico y agresivo y ser muy susceptible.

Que pienso:

Ante todo hay que tener en cuenta que la familia funciona como un sistema y que si ella está alterada, se encoleriza y se muestra agresiva esto afecta al resto de la familia y sobre todo  a la niña pequeña quien se mostrará de la misma manera o sea colérica (perretas y gritos), agresiva y negativista (negarse a hacer las cosas que se le indican, no hacer caso) y no respetará a una madre que no tiene control de la situación.

Que la madre tiene 27 años,  sin experiencias y sin una planificación, ni un proyecto elaborado sobre la maternidad, ni por ella ni por el padre. Lo que hace más difícil la dura tarea de educar a un hijo. Los hijos solo se deben tener cuando se quieren tener y hay condiciones para ello y cuando se tiene bien definido el proyecto familiar futuro y aun así se hace difícil la tarea de ser padre. Evidentemente esta muchacha no está preparada para asumir la  maternidad.  Pero ya es tarde para cambiar de idea y nunca es tarde para aprender a ser un buen padre. 

La niña está en una etapa del desarrollo psicológico conflictiva que se conoce como la crisis de los tres años o crisis de la personalidad. La niña tiene 2 años y medio y puede perfectamente estar dando manifestaciones de esta crisis que se caracteriza por la imposición de sus deseos y criterios, mostrarse voluntariosos, querer hacer las cosas solos y a su manera y sobre todo por las perretas como método utilísimo para conseguir lo que desean.

Que le recomiendo a esta mamá:

Ante todo no pensar que su niña no es normal, al contrario está dando muestras de reaccionar completamente en correspondencia a su edad psicológica  y a la situación o entorno familiar agresivo en que se encuentra. La niña está reaccionando y comportándose normalmente.

La madre tiene que aprender a controlar sus estados emocionales para lo que le vendría bien un  tratamiento psicoterapéutico de manera individual y la familia debe aprender a tratar con una niña de 2 años y medio, en plena crisis de desarrollo, para lo que vendría muy bien una consejería y orientación psicológica familiar. 

Orientarla para interactuar correctamente con la niña en esta etapa, ante todo debe tenerse respeto por la individualidad y el espacio personal de la niña, pues es lo que exigen fundamentalmente con esta conducta , al haber descubierto ya el ¨yo mismo¨ que es lo que da origen a esta crisis. Debe tenerse en cuenta su criterio, darle participación en algunas cosas,  no imponerle las tareas, negociarlas y tener claro siempre ambas que la decisión final recae en el adulto.

Con relación a las perretas, la mejor manera de erradicarlas de la conducta es ignorándolas, no alterarse, no reaccionar ante su llanto y gritos.  No agredirla. No regañarla ni culparla de majadera, no decirle que no se le querrá mas por eso, no darle lo que pretende obtener mientras no esté calmada. Realmente es muy difícil pero hay que ignorar totalmente esta conducta hasta que cese. Si no se tiene resistencia ante ella esta conducta manipuladora puede aumentar en frecuencia y tiempo e incluso llegar a convertirse en una forma de solución a los problemas.

Que madre no ha sufrido una perreta que difícil se hace a veces controlar esto. ¿Han tenido ustedes la experiencia? ¿Han logrado controlarla de otra manera? ¿Qué consejos le darían a esta madre inexperta?

miércoles, 22 de abril de 2015

¡Qué vergüenza me da estar enfermo!


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Acude a mi consulta un adulto masculino de 68 años de edad, quien refiere estar muy afectado por su situación de vida, se siente muy triste, deprimido, refiere que se siente en una situación tan desfavorable y sin salida que  si no fuera una cobardía se quitaría la vida.

Me cuenta que  hace 3 años cuando se jubiló, con todas sus expectativas de disfrutar su vejez junto a su esposa y en plenas facultades físicas y mentales, se le presentó de pronto una situación de salud de su esposa que le generó tanto estrés que a partir de ese momento no pudo controlar más los temblores de las manos y pies, por lo que después de un tiempo decidió estudiarse el síntoma  y resultó un diagnóstico de la enfermedad de Parkinson, por lo cual se atiende actualmente con el neurólogo.

Tiene varios hijos y nietos pero todos han emigrado a otro país y su esposa hace un año fue de visita a verlos y se quedó allá, por lo que ahora está solo, y se siente muy limitado por su enfermedad y sobre todo por su incapacidad genérica de hacer ninguna de las tareas de la casa como cocinarse, lavar y limpiar.  Esto lo ha dejado en una situación de desamparo, inutilidad y dependencia que le cuesta mucho trabajo asumir y afrontar. En sus planes está reunirse con su familia en el extranjero pero le han negado ya la visa en varias ocasiones y ahora debe esperar al menos un año para que su hijo logre la ciudadanía y lo reclame.

Su familia le manda una mesada económica, independientemente de su pensión de jubilación pero aún así le es insuficiente para contratar a alguien que le haga las tareas del hogar, sin embargo ha resuelto en parte este problema pues una pariente le hace comida  a veces para varios días y le lava la ropa y contrató a una persona para que le haga la limpieza en la casa. Sin embargo reconoce  que la enfermedad no lo limita para realizarlas, pero que él como hombre nunca aprendió a hacerlo y además no le gusta este tipo de tareas por lo que cada vez que termina una comida sufre pensando que tiene que hacer la próxima, pues él nunca se ha metido en la cocina porque eso es de hombres ¨cazueleros¨ y su esposa siempre lo ha tenido acostumbrado a no hacer nada de eso.  

Sin embargo lo que más le preocupa y lo atormenta es su enfermedad, en la casa se siente muy solo pero no quiere salir a ningún lado porque se avergüenza de sus temblores, le da pena que lo vean temblar, que se burlen de él  y que lo vean enfermo y frágil. Piensa que no ha podido disfrutar su jubilación pues enseguida se enfermó y ve la enfermedad, de la cual ya lleva 3 años de diagnosticado, como una desgracia de la cual  solo podrá salir con la muerte. 

Que pienso:

Esta persona adulta mayor tiene varios problemas que lo están afectando, ante todo la soledad. A esta edad la compañía es muy importante, y en su caso particular el estar alejado de su familia por causas ajenas a su voluntad  lo hacen sentirse más solo e impotente ante la situación.

El problema de la enfermedad es real, pero no lo incapacita tanto como sus prejuicios que le imponen mayor dependencia y minusvalía que la propia enfermedad.  Así como los complejos  que tiene de verse enfermo y sometido al que dirán de los demás.
 
Que le aconsejo a esta persona:

Ante todo que asuma la soledad como algo transitorio, que la futura reunificación con su familia no es algo inmediato pero si muy próximo, y que tiene por delante todo un cambio de vida rodeado de esposa, hijos y nietos. Visión de la que debe aferrarse para luchar y ver con optimismo el futuro.

Que la enfermedad,  al ser crónica lo acompañará por el resto de su vida y en esos casos la persona debe asumirla y adaptarse a ella tratando de mantener los tratamientos indicados y la salud compensada.  Que para nada debe avergonzarse por estar enfermo ya que por lo general las personas comprenden y no se burlan, y si así fuera, él tiene que pasar por encima de eso y pensar que esa persona que se burla es más infeliz que él y tiene más problemas al no ser capaz  ni de comportarse socialmente de una manera adecuada.

El debe dejar a un lado cualquier complejo con relación a sus temblores y salir a la calle, relacionarse con personas que le agraden, compartir actividades que lo relajen y motiven y así el tiempo pasará más rápido y con más calidad y satisfacción. Que nada de esto se lo impide su enfermedad, sólo su actitud y temor a la burla. 

Que muchas enfermedades crónicas empiezan en la tercera edad, como a él, pero muchas otras comienzan antes y que él ha podido tener una vida activa y fructífera disfrutando cada momento, que esto no debe detener su disfrute de la vida, pues solo debe mantener su tratamiento y cuidarse más, no limitarse.

Que aunque sus prejuicios de género lo han invalidado bastante, por ahora ha encontrado cierta solución a la realización de las tareas del hogar y que debe decidir si prefiere seguir así, aunque sea más dependiente de otras personas, o pasar por alto estos prejuicios machistas y asumir estas labores a su manera y logrando más independencia. 

Creo que estos prejuicios de género también están en la base de sus complejo por la enfermedad al exigirse como hombre la imagen de alguien siempre fuerte, invulnerable, y con control, haciéndolo sentir muy mal la vulnerabilidad que siente ahora, el poco control de sus extremidades, y la sensación de debilidad que proyecte a los que lo rodean, afectando la imagen de ¨hombre¨ con la que ha vivido. Tiene que comprender que ser hombre o mujer no exime de ser un ser humano y que ante todo debemos saber que somos vulnerables, que no siempre tenemos que ser fuertes, que tenemos derecho a mostrar debilidad, que no siempre hay que estar y mostrarse como  una columna  de mármol.

La enfermedad presupone la pérdida de la salud y ante toda pérdida se asume un proceso de duelo, sin embargo  hay que saber adaptarse a ella y sobrellevarla, no permitiendo que afecte  más de lo necesario y en ese proceso hay que tratar evitar que muchos otros factores como los miedos, los prejuicios y las circunstancias de la vida  incrementen los daños que la enfermedad pueda ocasionar. 

Todos estamos expuestos a padecer cualquier enfermedad. ¿Cómo la hemos asumido? ¿Cómo la asumiremos? Cada uno ha buscado sus recursos propios, a partir de ahí? ¿Qué podemos aportarle a esta persona que lo ayude a afrontar de manera más eficiente su enfermedad? ¿Qué le sugerirían?

sábado, 21 de marzo de 2015

Mi esposo me engaña, ¿ como lo supero ?


Acude a consulta una señora de 64 años muy apenada diciendo que a su edad no está para esta bobería y que acude al psicólogo por la insistencia de una amiga, pero que le da mucha vergüenza hacerlo.

Comenta que tras un matrimonio de 42 años de relación, hace dos años comenzó a sospechar  de que su esposo de 67 años la estaba engañando, todo comenzó con mentiras que le decía  por banalidades, comportamientos muy inusuales sobre todo en su arreglo personal y presencia para irse al trabajo y comentarios que le hacían amistades y conocidos que posteriormente  la llevaron al convencimiento que su esposo estaba en un romance con una mujer a quien veía todos los días, que era más joven que él y la cual se complacía en decir a los conocidos que tenía que cuidar al “viejito del dinero”.

Por supuesto él niega totalmente que exista otra relación, le dice que son inventos suyos y que está loca, pero ella refiere que el trato hacia ella ha cambiado sustancialmente, que ya no es tan cariñoso como antes, ya no tiene atenciones con ella e incluso le ha encontrado comprobantes de compra de objetos caros de mujer que nunca han sido para ella, que él le ha arrebatado de las manos y roto en pedazos cuando ella trató de mostrárselos. Y finalmente los ha visto juntos conversando en varias ocasiones.

Ella está muy afectada por esta situación, muy dolida y frustrada, dice que él es el amor de su vida pero que no está dispuesta a rebajarse y ser humillada, que actualmente todo lo que siente por él es ira, rabia y un asco terrible por lo que no le permite ni acercársele, ni besarla y que ante cualquier discusión  lo agrede, incluso físicamente, o  le tira lo que tenga en la mano en ese momento.

Que pienso

Es lógico que esta señora esté muy descompensada emocionalmente pues ha sufrido una frustración importante que ha derrumbado la relación de muchos años y sobre todo la imagen del hombre con quien ha compartido toda su vida.

La ira y la irritabilidad que muestra no son más que la respuesta emocional a esta situación que la hace sentirse engañada, burlada, relegada y donde además tiene que soportar que la traten de loca y le nieguen abiertamente un hecho ya confirmado por ella.

Como todo momento de pérdida debe transitar por un proceso de duelo, donde la tristeza y la irritabilidad son emociones presentes, sin embargo este duelo no ha podido transitar normalmente hasta llegar a la aceptación, pues continúan viviendo juntos y  hay discusiones por esta causa cada día. Convirtiéndose la convivencia en una dinámica totalmente disfuncional  que incrementa y mantiene latente el estrés de la situación y sus efectos.

Este es un hecho aunque ella lo considere muy vergonzoso a su edad es muy propio de esta etapa de la vida, donde las personas que están envejeciendo (y principalmente los hombres) tratan de buscar nuevas experiencias que le permitan probarse a sí mismos que la vida no se acaba y que pueden renacer y sentirse nuevamente jóvenes con nuevas relaciones y emociones. Lo que es causa de muchas rupturas matrimoniales en esta edad cuando el matrimonio se siente como una monotonía y no brinda a los miembros de la pareja vivencias que los mantengan unidos y gratificados en la relación.

Que recomiendo

Ante todo hay que ayudar a esta señora a tener un mayor control de sus emociones, tratando de reevaluar la situación de modo que se le haga menos frustrante y buscar una forma de afrontamiento más adecuada a la  misma.

 Hay que tratar de acompañarla en este proceso de duelo de manera que pueda transitar finalmente hacia la aceptación y para ello sería muy adecuado lograr un  dialogo en otros términos con la pareja y la toma de decisiones con relación al futuro de la relación de manera consensada.

Es necesario que se logre un cierre del evento, ya sea por que se separen definitivamente o se renueve la relación (lo que actualmente veo bastante difícil) pero es importante no seguir viviendo cada día esta situación conflictiva pues solo así  se podrá lograr una  paulatina adaptación y la disminución de la intensidad de la respuesta emocional.
Ella debe saber que su vida no acaba con esta ruptura, pues puede incorporarse a otras actividades, mantener y aprovechar sus amistades para mantenerse activa, y evitar por todos los medios caer en la rutina y la soledad.  Debe buscar nuevos proyectos de vida que la estimulen y le permitan disfrutar la vida una vez superada esta gran frustración.

jueves, 2 de octubre de 2014

Que podrá mas el amor o los celos



Acude a consulta una mujer de 56 años muy compungida y alterada refiriendo que está muy preocupada pues después de un buen tiempo sin pareja había comenzado hace 6 meses una nueva relación con un  hombre que  siempre le había gustado y  donde le va muy bien. Están viviendo juntos, él se ocupa mucho de ella, la ayuda económicamente muchísimo, la lleva a pasear a lugares muy hermosos y caros y la hace sentir muy bien en todos los sentidos; sin embargo ella está atravesando ahora una crisis de celos que no puede controlar y siente que lo va a perder si sigue así, pues él ya le ha dicho que si para ella es un problema la relación él se verá obligado a irse  de la casa. 
Esta señora ha tenido una vida bastante libre, ha tenido varias parejas, siempre fue muy tiposa, con mucha chispa, segura de sí  y luchadora. Aún a su edad se mantiene  muy agradable, bonita y con buen cuerpo. No sabe porque ésta crisis de celos, le revisa el teléfono, piensa que esta con otras mujeres, le pelea y le da escándalos por suposiciones de ella, sin prueba alguna. Cree que esto se incrementó desde que una pariente de él le comentó que era muy mujeriego.
Ante esta situación el hombre se fue de la casa y ella salió a buscarlo desesperada pues no lo quiere perder y por eso decidió pedir ayuda al psicólogo. 

Que pienso:
Esta señora tiene la oportunidad de vivir un nuevo amor, lo que  puede ser muy grato y sin embargo no lo está disfrutando preocupada por celos que no puede controlar y para los cuales no tiene más fundamento que el comentario de una persona, quien sabe con cuales intenciones.
Los celos constituyen una respuesta emocional que  la mayoría de las veces no responde a razones reales y afecta mucho a la persona que lo siente haciéndolo muy infeliz e impidiéndole disfrutar de los momentos hermosos de la relación
Ella siempre ha sido una persona segura de sí y ahora evidentemente está bajando mucho su auto estima y dudando de sus encantos y de la posibilidad de ser atractiva para su pareja,  lo que la hace temer mas una posible traición y comportarse de manera tal que propicie la ruptura de la relación por esta causa y no  por la presencia de una tercera persona.

Que le recomiendo:
Ante todo debe recuperar la confianza en sí misma. Sentirse segura, si este hombre está con ella no es precisamente por alguna ganancia o beneficio que obtenga en la relación, pues la mayoría de los aportes los está haciendo él, entonces debe reconocer que algo encuentra en ella que lo atrae y lo mantiene a su lado. 
Debe tener y mostrar  confianza en su pareja, respetar los  espacios de él, no querer posesionarse totalmente de su vida y controlarlo.  Esto lo asfixiará y hará que no se sienta a gusto en la relación e incluso buscar momentos propios sin incluirla.
Nunca debe dejarse provocar por comentarios sobre su pareja, la mayor parte de las veces son mal intencionadas. 

miércoles, 3 de septiembre de 2014

¡¿Mi papá va a matar a mi mamá?¡


En consulta aparece una madre con su hijo de 11 años portando una remisión al psicólogo por parte del médico  de la familia, donde se hace constar que el padre solicita ayuda  para su hijo pues hace una semana la madre se separó de él y se fue de la casa llevándose al niño. Que todo fue muy rápido y que el niño está  mal, que llora muchísimo, está muy distante y callado y que en la escuela está aislado de los otros niños y  que se ha orinado en el aula.
En entrevista a la madre esta refiere que realmente decidió irse de la casa y está viviendo en casa de una amiga en otra provincia porque le tiene terror al padre del niño, que éste la maltrata mucho física y psicológicamente, que la amenaza con cortarle la cabeza e incluso una vez le puso un machete en el cuello,  que es muy autoritario y dominante lo que también le trajo problemas con sus relaciones anteriores.  Estos maltratos y agresiones él los realiza sin importarle la presencia del niño, quien ante la situación se pone muy nervioso, ha llegado a orinarse y defecarse en los pantalones y no puede dormir después por varios días.
Refiere la madre que el padre no era muy comunicativo ni afectuoso con el niño y no se ocupaba mucho tampoco de las necesidades económicas, sin embargo desde que ella se fue de la casa ha estrechado sus relaciones con el hijo, mostrándose muy solícito y preocupado por él.

Que pienso:

Que en esta familia hay una severa disfunción que está provocando en el niño  un importante trastorno emocional.
Las relaciones de esta pareja son muy conflictivas, hay presencia de violencia intrafamiliar y hay acusaciones mutuas queriendo responsabilizar ambos al otro padre de los problemas que está presentando el niño. La violencia intrafamiliar es una fuente incuestionable de afectación psicológica en los miembros de la familia y más en los niños que viven en ella.
Los padres deben tratar de relacionarse solo en función del hijo, dejar a un lado los intereses de pareja y las deudas relacionales y apoyar al niño,  que en estos momentos necesita unión, armonía, comprensión y afecto. Y ambos padres están en la obligación de brindárselo, aunque estén separados.
 Esta conducta del padre de buscar acercamiento con el niño y de llevarlo al psicólogo impresiona una  manipulación para aparentar interés por al niño, dar la imagen de preocupado y lograr que la madre regrese por lo afectado que está el niño “ por la separación” cuando en realidad la afectación proviene de la dinámica familiar disfuncional. 

Que recomiendo:

Esta situación de violencia intrafamiliar debe detenerse aunque sea a costo de la separación matrimonial.  Es preferible ver a los padres separados que fajados, aunque ninguna de las dos cosas son positivas.
Ese papá necesita acudir a una terapia para control de la violencia y la agresividad pues no es la primera vez que se afectan sus relaciones de pareja por eso; y ahora está afectando también la salud mental de su hijo. La mejor forma de mostrar afecto es someterse a un tratamiento para ello, más que buscar un tratamiento para el niño.
La madre puede mantener la distancia del padre,  aunque no por eso tiene derecho a alejarlo del niño quien necesita de ambas figuras para su desarrollo, por lo que debe posibilitar la relación entre ellos.
Este niño necesita de una intervención terapéutica para ayudarlo a sobrellevar la separación de sus padres y para disminuir el estrés que le ha provocado presenciar la violencia entre ellos.

De la violencia intrafamiliar pocas veces de habla. Muchas veces el mismo temor a la persona violenta impide pedir ayuda, aunque es una situación muy frecuente que hay que combatir.  ¿Qué piensan ustedes de este caso? ¿Qué soluciones le pueden aportar a esta familia? ¿Cómo ayudar a este niño?

viernes, 22 de agosto de 2014

¡Mi trabajo me estresa!


Acude a consulta una mujer de 35 años,  casada hace 15 y con una niña de 7 años quien refiere buenas relaciones familiares y que por lo general se ha caracterizado siempre por ser muy estable y ecuánime.  Sin embargo dice sentirse muy alterada, grita por todo, se siente muy inestable pues en ocasiones está bien y de pronto se siente mal sin que nada haya sucedido que lo provoque . No tiene deseos de hacer nada y no está durmiendo bien.
Esta mujer es de profesión peluquera hace 12 años  y siempre ha trabajado en su negocio propio. Sin embargo considerando una mejora económica hace aproximadamente dos meses dejó su trabajo particular y se incorporó a una cadena hotelera de gran renombre, también como peluquera. Considera que al poco tiempo de estar trabajando allí  comenzó a sentirse mal  en el trabajo por no acostumbrarse a los horarios rígidos que se le exigen, porque la gerente constantemente le está cuestionando su trabajo y no respeta su s autonomía profesional, lo que la hace sentir constantemente evaluada y le ha generado un gran temor al fracaso. Siente que no puede concentrarse en el trabajo y que está muy estresada. 

Que pienso: 
 
Esta persona ha estado acostumbrada por muchos años a trabajar según su propio criterio, sin someterse a las exigencias de ningún jefe y decidiendo por sí misma como y cuando hacer las cosas.  No ha tenido la evaluación constante de nadie, ni se ha visto en la necesidad de ser extremadamente competitiva.  Sin embargo en esta forma laboral , aunque ha logrado vivir y asegurar el mantenimiento de la familia por 12 años los beneficios económicos no son tan grandes,  lo que la hizo decidirse a entrar en otro sistema de trabajo con condiciones y métodos  muy diferentes  a su estilo de trabajo habitual pero que le garantizarían un incremento salarial considerable.
Está por tanto sometida a cambios de vida importantes, donde  además le exigen gran competitividad, limitan su independencia y la  cuestionan y evalúan constantemente. Todo lo cual impone una alta carga de estrés  que en estos momentos la esta desequilibrando emocionalmente.
Todos los cambios importantes en la vida generan momentos de crisis, hay que adaptarse, hay que reajustar hábitos y costumbres, hay que aprender nuevas formas de afrontar la situación. Sin embargo no necesariamente tienen que afectarnos, pues en la medida que aprendemos y somos capaces de solucionar los nuevos retos y adaptarnos a las nuevas situaciones, nos crecemos como personas y nos hacemos más fuertes. Aun que no es menos cierto que si no somos capaces de adaptarnos  esto puede generar problemas de salud de todo tipo.

Que le recomiendo:

Esta señora debe  ante todo saber que esta transitando un proceso de adaptación que puede durar de 3 a 6 meses y que es normal que en estos momentos se desequilibre algo.
Debe tratar de no desesperarse, todos los cambios son difíciles, generan mucha ansiedad, aunque sean deseados. Mas cuando se ha llevado mucho tiempo acostumbrado a otro estilo de vida y de trabajo.
Debe confiar en su decisión  de que este cambio es lo más conveniente para ella y su familia y debe confiar en su capacidad profesional y de que será capaz de demostrar sus conocimientos y capacidades con el tiempo por  se le tendrá más confianza y será menos presionada.
Debe confiar también en ella misma, en su capacidad de adaptarse a la nueva situación  siempre que sepa que para esto debe dejar trascurrir algo de tiempo y no exigirse adaptarse desde el primer momento.
Y es muy importante que no se sienta sin soluciones ante esta situación, pues si a la larga realmente no logra adaptarse a este nuevo sistema de trabajo, siempre podrá retornar a su oficio y su negocio particular donde ya se ha probado a sí misma que es muy capaz y aunque con menos retribución monetaria le ha mantenido un ingreso estable para llevar adelante su vida y su familia.
A veces pensamos que el dinero es la mejor solución a los problemas y desestimamos la paz y la seguridad con la que hemos vivido.  Sin dejar de valorar el dinero en su justa medida   a la hora de tomar decisiones en la vida hay que saber poner también en la balanza  aspectos más subjetivos como la tranquilidad, la paz interna, la independencia y muchas otras que son muy  importantes para vivir felices .
¿Qué piensan ustedes? ¿Se han visto en una situación así? ¿Qué le sugerirían a esta persona?