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viernes, 22 de agosto de 2014

¡Mi trabajo me estresa!


Acude a consulta una mujer de 35 años,  casada hace 15 y con una niña de 7 años quien refiere buenas relaciones familiares y que por lo general se ha caracterizado siempre por ser muy estable y ecuánime.  Sin embargo dice sentirse muy alterada, grita por todo, se siente muy inestable pues en ocasiones está bien y de pronto se siente mal sin que nada haya sucedido que lo provoque . No tiene deseos de hacer nada y no está durmiendo bien.
Esta mujer es de profesión peluquera hace 12 años  y siempre ha trabajado en su negocio propio. Sin embargo considerando una mejora económica hace aproximadamente dos meses dejó su trabajo particular y se incorporó a una cadena hotelera de gran renombre, también como peluquera. Considera que al poco tiempo de estar trabajando allí  comenzó a sentirse mal  en el trabajo por no acostumbrarse a los horarios rígidos que se le exigen, porque la gerente constantemente le está cuestionando su trabajo y no respeta su s autonomía profesional, lo que la hace sentir constantemente evaluada y le ha generado un gran temor al fracaso. Siente que no puede concentrarse en el trabajo y que está muy estresada. 

Que pienso: 
 
Esta persona ha estado acostumbrada por muchos años a trabajar según su propio criterio, sin someterse a las exigencias de ningún jefe y decidiendo por sí misma como y cuando hacer las cosas.  No ha tenido la evaluación constante de nadie, ni se ha visto en la necesidad de ser extremadamente competitiva.  Sin embargo en esta forma laboral , aunque ha logrado vivir y asegurar el mantenimiento de la familia por 12 años los beneficios económicos no son tan grandes,  lo que la hizo decidirse a entrar en otro sistema de trabajo con condiciones y métodos  muy diferentes  a su estilo de trabajo habitual pero que le garantizarían un incremento salarial considerable.
Está por tanto sometida a cambios de vida importantes, donde  además le exigen gran competitividad, limitan su independencia y la  cuestionan y evalúan constantemente. Todo lo cual impone una alta carga de estrés  que en estos momentos la esta desequilibrando emocionalmente.
Todos los cambios importantes en la vida generan momentos de crisis, hay que adaptarse, hay que reajustar hábitos y costumbres, hay que aprender nuevas formas de afrontar la situación. Sin embargo no necesariamente tienen que afectarnos, pues en la medida que aprendemos y somos capaces de solucionar los nuevos retos y adaptarnos a las nuevas situaciones, nos crecemos como personas y nos hacemos más fuertes. Aun que no es menos cierto que si no somos capaces de adaptarnos  esto puede generar problemas de salud de todo tipo.

Que le recomiendo:

Esta señora debe  ante todo saber que esta transitando un proceso de adaptación que puede durar de 3 a 6 meses y que es normal que en estos momentos se desequilibre algo.
Debe tratar de no desesperarse, todos los cambios son difíciles, generan mucha ansiedad, aunque sean deseados. Mas cuando se ha llevado mucho tiempo acostumbrado a otro estilo de vida y de trabajo.
Debe confiar en su decisión  de que este cambio es lo más conveniente para ella y su familia y debe confiar en su capacidad profesional y de que será capaz de demostrar sus conocimientos y capacidades con el tiempo por  se le tendrá más confianza y será menos presionada.
Debe confiar también en ella misma, en su capacidad de adaptarse a la nueva situación  siempre que sepa que para esto debe dejar trascurrir algo de tiempo y no exigirse adaptarse desde el primer momento.
Y es muy importante que no se sienta sin soluciones ante esta situación, pues si a la larga realmente no logra adaptarse a este nuevo sistema de trabajo, siempre podrá retornar a su oficio y su negocio particular donde ya se ha probado a sí misma que es muy capaz y aunque con menos retribución monetaria le ha mantenido un ingreso estable para llevar adelante su vida y su familia.
A veces pensamos que el dinero es la mejor solución a los problemas y desestimamos la paz y la seguridad con la que hemos vivido.  Sin dejar de valorar el dinero en su justa medida   a la hora de tomar decisiones en la vida hay que saber poner también en la balanza  aspectos más subjetivos como la tranquilidad, la paz interna, la independencia y muchas otras que son muy  importantes para vivir felices .
¿Qué piensan ustedes? ¿Se han visto en una situación así? ¿Qué le sugerirían a esta persona?

jueves, 7 de agosto de 2014

Mi papá se fue por que ya no me quiere



Acude a consulta una mujer joven quien refiere que hace un año el esposo, padre de su hijo de 6 años emigró de manera rápida , sin mucha preparación familiar, sin darle ninguna explicación al niño, ni despedirse, refiriendo no tener valor para ello.

Este viaje era una alternativa pensada por ellos como pareja y necesaria para el desarrollo del esposo que se había aplazado por no resolverse en su momento,  pero repentinamente se había facilitado la solución, por lo que el esposo en una semana había preparado el viaje que sería definitivo, sin regreso, con la esperanza de una reunificación familiar futura.

A la mañana siguiente de la salida del padre la mamá le dijo al niño que su papá se había ido y que no volvería, que en algún momento ellos irían para donde estaba él. Aparentemente el niño no reaccionó de manera importante a la noticia. Sin embargo a los pocos meses comenzó a notarse un cambio en su comportamiento en la escuela, se mostraba desinteresado, distraído, le costaba trabajo relacionarse con los amiguitos. Comenzó a presentar miedos en la noche y a manifestar a su maestra que tiene ganas de morirse.

Aunque la madre refiere que no es así normalmente; en consulta se observa que el niño está muy retraído y expresa que teme que su papá no lo quiera más a él, ni a su mamá, que él quiere estar ya con su papá  y que su mamá le lea cuentos antes de dormir. Se observa un niño muy ansioso y angustiado, muy cerrado en sí mismo y con grandes preocupaciones por la salud de su mamá.


Que pienso:


A este niño no lo prepararon adecuadamente para asumir un cambio tan importante como la separación de su papá. Tuvo que enfrentar la situación de manera brusca y sin mucha explicación, no pudiendo realizar un duelo anticipado a la misma.

Ante la vivencia de la soledad y el distanciamiento imprevisto de la figura paterna el niño está presentando una reacción de adaptación, lo cual lo ha desestabilizado emocionalmente y ante lo cual siente una gran carencia afectiva.

El sentir que ha perdido al padre, le ha generado gran preocupación por la salud de la madre temiendo quedarse solo si la pierde a ella también.


Que le recomiendo a esta mamá:


Debe buscar mayor acercamiento a su hijo en estos momentos, ya que él incluso lo demanda abiertamente deseando que su mama le lea cuentos y esté más tiempo a su lado. La madre debe buscar un espacio diario para compartir con el niño y suplir esta necesidad afectiva que quedó insatisfecha por la ausencia del padre.

Al niño hay que explicarle bien las expectativas futuras y no dejarle abierta e imprecisa la posibilidad de reunificación, pues esta incertidumbre genera mayor ansiedad en él, deseando que ésta se produzca de manera inmediata, lo cual no va a suceder así.

Hay que darle una medida palpable del tiempo que trascurrirá de la manera más real posible y la posibilidad de un marcador para que él solo pueda ir evaluando el paso del tiempo y la distancia que media aún para reunificarse. O sea, decirle por ejemplo que cuando termine los dos cursos escolares siguientes y termine el 3er grado ya es más probable esta reunificación. Esto evitará una mantenida frustración de expectativas.

De ser posible mantener un contacto cercano con el padre con llamadas telefónicas frecuentes para que no sienta que el afecto se pierde y probar que su papá lo sigue queriendo. Y darle garantías de que la madre no tiene ningún problema de salud y que nunca le va a faltar, ni lo abandonará.

A los adultos nos es difícil separarnos de los hijos pequeños, a veces no pensamos que a ellos les es muy difícil también, creemos que no lo notarán, que no sufrirán tanto la distancia. Sin embargo esa es una mirada muy estrecha. Si la vida impone esta separación, por la cusa que sea, hay que velar por preparar bien a los hijos para que puedan adaptarse mejor al cambio y a la carencia de apoyo y afecto que esto les presupone, independientemente de que queden bajo la protección del otro padre.
Muchos son los casos que vemos de conflictos familiares por problemas migratorios. ¿Como lo han enfrentado otras personas? ¿Como lo ha enfrentado usted si lo ha vivido? ¿Qué podría recomendarle a esta mamá?

jueves, 24 de julio de 2014

El miedo me controla, no logro dormir


En consulta aparece un adolescente de 15 años que viene por decisión propia solicitando ayuda pues tiene mucho miedo en las noches y no puede dormir , realmente este miedo lo ha tenido siempre, desde pequeño, pero ahora siente que se ha incrementado y no logra controlarlo , cree que se va a volver loco , si no lo está ya.

Refiere que no puede dormir solo, tiene que hacerlo acompañado y esto no le es suficiente pues necesita la cercanía física de la otra persona, aunque esté en el mismo cuarto si no está abrazada a él también siente miedo.

Refiere que cuando está solo y trata de dormir siente una  ̈ presencia ̈ que no puede definir es como un  ̈algo  ̈ que lo observa y que trata de tocarlo. Y que solo logra controlar el temor que esto le causa cubriéndose con la sábana y la almohada desde la cabeza, hasta los pies pues si no lo hace teme que esa  ̈presencia ̈ le corte un pie o una mano si la deja afuera. Refiere que se pasa la noche abriendo los ojos para comprobar si hay alguien o no y ya no sabe distinguir si lo que siente es real o si lo está soñando. Relata que una noche sintió la presencia y se tapo como acostumbra, pero seguía con los ojos abiertos por lo que consideraba que no estaba dormido, y sintió que lo tocaban por la espalda , y se la recorrían, pero que trató de no hacerle caso y esa sensación táctil cesó, él se destapó a ver si había alguien y como siempre no había nada, por supuesto esta vivencia no le permitió dormir mas en toda la noche del susto que tenía.

Tratando de profundizar más en la experiencia y el objeto de temor le pido me defina bien si visualiza esta presencia, si tiene una imagen definida de ella, si es un extra terrestre, un fantasma o un muerto, y él me dice que no es nada de eso, que él no teme a estas cosas, que la presencia por lo general puede ser cualquier persona real, viva, pero casi siempre con alguna mutilación o ausencia de un miembro preferentemente las piernas. Y que por lo general está en silla de ruedas. Tiende a ser una mujer mayor, cualquiera, a veces incluso su abuela, que no necesariamente es una vieja fea ni tipo bruja, podría ser normal, pero lo que más le atemoriza es que se le queda observando, o al menos él siente que lo está observando, aunque esta visión o sensación solo dura segundos. También puede ser un hombre que lo observa desde el pasillo.

Este muchacho se caracteriza por ser muy asustadizo, incluso las bromas de la hermana cuando se pone crema y se le presenta como fantasma, pues ya sabe de su temor, le da mucho miedo aunque sabe que es ella, pero trata de hacerle ver que no lo asusta aunque le cuesta gran esfuerzo, y así logra que ella lo deje tranquilo. También cuando está oyendo música o trabajando en la PC, y alguien se le acerca por atrás y lo toca para llamar su atención, le genera gran sobresalto.

Profundizando en el origen de estos sueños , vivencias, o sensaciones que provocan su miedo recordó que cuando era pequeño un amiguito lo invitó a su casa y al llegar le impactó mucho ver al padre de éste en una silla de ruedas pues le faltaba una pierna, nunca había visto una persona así, sin piernas y desde esa noche comenzó a tener estas sensaciones y un miedo inmenso a las personas discapacitadas y mutiladas que le dura hasta el día de hoy y que hace que cuando por casualidad topa con alguien así en la calle no pueda mirarlo y trate de evadir su cercanía. El dice que sabe que nada de esto es real y que comprueba constante mente que no hay nadie cuando esto sucede pero no puede evitar temerle.

Explorando la presencia de creencias místicas o religiosas que puedan fundamentar este tipo de visiones, el adolescente refiere no tener creencias de ningún tipo, y que en su familia tampoco las hay. También refiere haber sido adicto a películas de terror en un tiempo pero que ya no las veía precisamente por el miedo que estas le causaban.

Que pienso:

Este muchacho está presentando un trastorno fóbico que cada vez involucra mas con su fantasía y le está provocando importantes trastornos en el sueño.

Es una persona muy temerosa, susceptible e impresionable que ha creado una fantasía muy estructurada que cada vez elabora mas, llegando a mantenerla como foco persistente en el pensamiento, lo cual no solo le genera gran ansiedad, sino que le hace tener sueños recurrentes con el tema, que interpreta como vivencias y en ocasiones no logra distinguir estos sueños de la realidad.

La huella psicotraumática que le ocasiono la visión de aquella persona mutilada fue muy fuerte y le generó este gran temor que cada día ha ido tomando más y más fuerza por la constante reiteración del tema en el pensamiento y la extensión que le ha dado en sus fantasías.

Que le sugerí a este muchacho:

Ante todo explicarle que los miedos son irracionales, que aunque uno sepa que no son reales esto no basta para eliminarlos. Que existen tratamientos para superar los miedos que son muy efectivos, que todas las personas tienen algún tipo de temor y que esto no los hace ni más ni menos cobardes.

Que no debe pensar que está enfermo de los nervios o  ̈loco  ̈ como teme, que el tener miedos es una conducta muy común en los humanos e incluso en los animales pues es parte de la conducta de auto protección e instinto de conservación.

Que los miedos se pueden enfrentar y que esta es la mejor forma de controlarlos, que hay que ir acercándose poco a poco a el objeto de temor y sobre todo ir rebajando la carga de ansiedad que este representa, lo que se logra minimizando la importancia que se le da y restándole centralidad a la situación temida.

Para lograr este acercamiento paulatino le recomendé dos tareas; la primera fue dibujar a esa imagen que se representa como  ̈presencia ̈ en todas sus posibles manifestaciones con el objetivo de posteriormente irse familiarizando con estas figuras e irles perdiendo el respeto poco a poco. La segunda tarea que le recomendé fue tratar de interactuar con estas presencias, que en lugar de esconderse y taparse, les diera el mismo tratamiento que da a su hermana cuando esta trata de asustarlo y al evitar que ella se de cuenta de su miedo ella desiste. O sea lo que le sugerí fue que le hiciera la misma señal de OK a la persona que siente que lo observa e incluso le pregunte que quiere y si puede ayudarlo en algo. Esta última tarea aunque puede parecer algo rara y más irracional aún que el propio miedo, es precisamente una forma de combatir lo irracional con lo irracional e ir desvirtuando la magnitud y seriedad que le asigna a esta fantasía.

Le sugerí también trabajar con otras formas de terapia de desensibilización progresiva en consulta y con técnicas de relajación 

¿Quién no ha sentido miedo? 
Es algo tan común que a veces ni reparamos en ello. En ocasiones no logramos controlarnos ante la ansiedad que la situación temida nos genera, o le tememos tanto que se convierte en una avalancha que nos reduce a casi nada, nos paraliza. 
Entonces, ante el miedo hay que actuar. Hay que enfrentarse y veremos como poco a poco este se va reduciendo. 
¿Qué recursos han utilizado ustedes para enfrentar sus miedos?
¿Hay algo que le puedan recomendar a este muchacho?


viernes, 4 de julio de 2014

¡Si se entera mi abuela, me mata!



Acude a consulta una mujer de 48 años quien trae a su hija de 22 por haber realizado un intento suicida. Todos en la casa están muy preocupados por esta situación. La madre no se lo explica y teme que vuelva a intentarlo y refiere que la abuela ha asumido una actitud de “ofendida” rompiendo las relaciones con la nieta y manteniéndose distante.
La muchacha de 22 años me comenta que ella se siente bien. Que no tiene intenciones de repetirlo de nuevo, que se ofuscó. Que realizó este acto por que estaba desesperada y confundida y no veía salidas a su situación.
Refiere que estudia en la universidad el primer año de la carrera de filosofía. Que es la única en la familia que ha logrado tener alto nivel educativo y que es el orgullo de su abuela, que fue quien la crió, pues aunque ha vivido siempre con su mamá, la abuela la suplantó en el rol de madre desde que nació y ésta se ha dejado hacer a un lado, sin permitírsele casi ni intervenir en la educación de su hija. La abuela no permite que la madre oriente a la muchacha ninguna labor doméstica alegando que su único deber es estudiar y que no está ahí para ser la “sirvienta” de la casa, que sea la madre la que realice todas esas funciones y le exige dejar a la muchacha tranquila. Lo cual es causa de conflictos familiares y discusiones.
A su vez esta abuela, que es maestra de profesión, es muy controladora de toda la familia,  inmiscuyéndose en todo lo concerniente a la vida de la muchacha a quien, aún con 22 años, le restringe las salidas y las amistades. A la madre no le da participación en la toma de decisiones familiares y le impone sus criterios.
La muchacha siempre tuvo mucha disposición a los estudios y buenos resultados académicos y refiere que comenzó su carrera de filosofía porque era lo que siempre le había gustado, que comenzó muy bien, pero que tropezó con un maestro que no la dejaba avanzar y que siempre la calificaba de mal por más que ella se esforzara, quien además había hecho comentarios negativos sobre ella alegando que no la dejaría aprobar esa asignatura. Esta frustración fue socavando la motivación de la muchacha, quien no veía gratificados sus esfuerzos por estudiar y encontraba en este profesor una gran barrera. Poco a poco fue disminuyendo su rendimiento y terminó suspendiendo casi todas las asignaturas y por tanto ya era seguro que iba a perder el semestre y el año de estudio y por tanto la posibilidad de seguir en la universidad.
Ya a estas alturas comenzó incluso a cuestionarse la carrera en sí misma y su motivación por ella , planteándose que era una carrera muy teórica , que no tenia mas salida ocupacional que el magisterio y que ella se había equivocado al escogerla. Esta situación la tenía en un gran conflicto , por supuesto que ni por un momento en su casa supieron nada de esto , ella seguía asistiendo a la universidad, pero ya no estudiaba , ni se esforzaba , cada vez su carrera iba más en picada. No sabía cómo enfrentar esto con su familia y sobre todo con su abuela, pues estaba segura que no entendería y la recriminaría
fuertemente. Y además estaba muy frustrada consigo misma por haber perdido la posibilidad de terminar una carrera universitaria. Todo esto la fue llevando a un estado depresivo muy grande, considerándose en una situación sin salida, donde se veía atrapada. Sin poder conversarlo con nadie, sin saber cómo solucionar el problema y sin saber qué hacer, ni a quién acudir. 
Y estos sentimientos de desesperanza la llevaron a tomar la decisión de quitarse la vida. Lo cual hizo de manera bastante efectiva y gracias a la casual y eficaz intervención de la madre lograron salvarle la vida después de varios días de ingreso en un hospital. 

Que pienso al respecto:

Esta muchacha tiene una presión muy fuerte por parte de esta abuela y a su vez grandes problemas en la comunicación con ella. Esta abuela es muy exigente y no permite que las cosas sean de manera diferente a como ella las planifica, lo que hizo que la muchacha se sintiera acorralada y sin salida al no poder hablar con ella y explicarle la situación. Esta comunicación con la abuela es muy difícil, tanto que ante la noticia del intento suicida de la nieta, en lugar de apoyarla y ayudarla a salir de la situación, se ofendió grandemente con ella por haber hecho esto y le negó el habla y el afecto. Lo que en lugar de ayudar, perjudica grandemente la recuperación emocional de ésta.
La disfunción tan grande que existe en esta familia no permite que la muchacha vea en su madre una fuente de apoyo , pues esta se encuentra tan desmoralizada que su opinión y criterio no se tiene en cuenta, por lo tanto no podría salir en su defensa y brindarle una ayuda efectiva ante la abuela.
La alta exigencia y metas impuestas a la muchacha por la abuela y también por ella misma, han provocado una expectativa muy alta y al ver afectadas las posibilidades de alcanzar estas metas se generó una alta frustración en ella. Y una reacción emocional fuerte en respuesta a esta frustración.
No se puede dejar de tener en cuenta que la conducta suicida es una conducta siempre relacionada a la comunicación interpersonal, la mayor parte de las veces se genera por impotencia al no poder expresar lo que se desea, porque por lo general implica contenidos de alta conflictividad que cuesta trabajo decir a otra persona por lo que se utiliza el intento suicida como mensaje indirecto de que algo no me gusta de lo que estoy viviendo.

Que le recomiendo:

Ante todo en la vida es mejor hablar y decir a alguien algo muy fuerte y muy difícil que tratar de hacerlo llegar de manera indirecta con un intento suicida. Tanto es así que si esta conducta se hace efectiva y la persona fallece nunca llegará el mensaje que quiso trasmitir. Siempre, sea lo que sea y por difícil que parezca, es mucho mejor solución hablar y salir de eso por una vía más rápida y segura. ¿Qué puede pasar? ¿Qué consecuencia puede ser peor que la muerte que la persona misma se impone con el acto suicida? Que siempre hay que buscar alternativas de solución, siempre habrá alguna, más buena, menos buena, pero siempre hay más alternativas de solución a los problemas, la vida está llena de ellos y hay que saber darles solución, pues en definitiva la muerte no solucionará nunca nada.
Esta muchacha puede pedir una licencia de matrícula en la universidad y comenzar el próximo año y una vez comenzado un nuevo curso puede cambiar la carrera escogida por otra a la que encuentre más perspectivas futuras para su desempeño profesional. Ella siempre ha sido buena estudiante. Es una persona inteligente y tiene todas las posibilidades de seguir y terminar su carrera universitaria con éxito.
En cuanto a las relaciones familiares se impone primero un trabajo directo con la muchacha con el fin de independizarse poco a poco de esta abuela, ya tiene suficiente edad para ser más independiente y no seguir los ejemplos y caminos de la madre que no ha tenido vida propia, siempre dominada por esta abuela tan controladora.
Hay que tratar de trabajar también con esta abuela para tratar de mejorar y restablecer las relaciones afectivas con esta nieta pues su posición actual es contraproducente para la recuperación emocional de la muchacha. 
Se debe fortalecer también la relación de la muchacha con la madre y lograr que esta sea realmente una fuente de apoyo. Hay que defender la imagen de esta madre, darle más valor jerárquico.
La comunicación familiar debe ser objeto de terapia, para lograr una mejoría en la misma y posibilitar la expresión de mensajes de manera clara y directa, sin que los miembros de la familia se vean imposibilitados de expresar sus opiniones y que todos tangan la posibilidad de ser tenidos en
cuenta y tomar decisiones conjuntas.
Todos nos hemos visto alguna vez en un callejón sin salida. Pero no todos asumimos la conducta suicida como solución. ¿Por qué? ¿En qué nos apoyamos para ver otras salidas? ¿Qué pueden aconsejar a esta muchacha para que no repita nunca esta conducta? ¡Ayudémosla entre todos!

miércoles, 25 de junio de 2014

¿Soy un súper papá?



Acude a consulta un padre joven de 35 años que tiene gran preocupación por su niña de cinco años por que no quiere comer si no es con él , no quiere que nadie más la lleve a la escuela siempre está pegada a él , para dormir tiene que ser con él en su cama , sobre su brazo como almohada. A pesar de

que vive también con su mamá y su hermana más pequeña. Esta situación le preocupa, cree que no es normal, en ocasiones no sabe cómo manejar la situación, sin embargo la regaña con frecuencia, siente que la niña no le hace caso y solo le queda el remedio de regañarla fuerte o darle una nalgada y ha llegado a tener con la madre discusiones y hasta exabruptos violentos en presencia de la niña por no estar de acuerdo con la forma de crianza de esta, de quien refiere se pasa el día regañando a la niña.

La niña se relaciona bien con otros niños pero todos del entorno cercano, su hermana menor y los primitos que viven cerca, refiere el padre que es muy inquieta y juguetona en la casa pero no se relaciona bien con potros niños menos conocidos. Tampoco se relaciona con otras personas que no sean sus familiares conocidos, con lo que el padre está muy satisfecho pues considera que así está menos expuesta a los peligros que puedan traerle a una niña de cinco años este tipo de relaciones con adultos extraños.
En la escuela, donde comenzó hace 8 meses la adaptación fue muy mala, lloraba todos los días, vomitaba el desayuno antes de salir a la escuela, actualmente la maestra dice que no quiere participar, que habla muy bajito, que no juega con los otros niños y no quiere permanecer en la escuela, por

lo que el papá la recoge a medio día y la lleva para la casa.

En la consulta, durante el interrogatorio al padre, la niña se mantuvo todo el tiempo sentada sobre él, abrazada fuertemente a él y sin interactuar con más nadie, ni responder ninguna pregunta o comentario que se le realizara. La madre nunca ha acudido a consulta, según refiere el padre por estar en meses avanzados de su tercer embarazo y estar cuidando a la niña más pequeña.
El pregunta que hacer. Que si su niña tiene un problema y como la puede ayudar.
Que pienso:
Esta niñita de cinco años si puede estar presentando un problema emocional y dificultades importantes para socializar. Pero este problema es generado directamente por los métodos educativos que emplean sus padres.
El padre presenta una conducta extremadamente sobreprotectora e inconsistente pues aunque trata de proteger al máximo a su niña, a su vez la maltrata con manifestaciones de violencia como regaños fuertes, nalgadas y gritos. Y la expone a manifestaciones de violencia intrafamiliar al discutir  fuertemente con la madre atemorizando la niña.
El padre asume su rol paterno y de jefe de familia de forma extrema y absoluta no dejando espacio para que la madre asuma su rol, no confía en la capacidad de ésta para educar bien a las niñas. Ni considera necesario que ella acuda a consulta a recibir orientación, situación que además de hacer muy parcializada y rígida la educación, lo sobrecarga muchísimo y le estresa al punto de no poder controlar sus estados emocionales.


Que le recomiendo a este padre:
Ante todo debe saber que esta sobreprotección, para nada ayuda a su niña ni la protege. Esta sobreprotección es un recurso para protegerse él de la angustia que le genera el pensar que a la niña pueda pasarle algo. Esa es la esencia de la sobreprotección pues se brinda afecto con angustia.
Esta angustia es trasmitida a la niña quién al ver al padre tan temeroso de que le pase algo malo, considera al mundo como una constante amenaza ante la cual debe protegerse; y donde mejor que en los brazos de ese padre que tanto la cuida. Lo que provoca que no se relacione con nadie, limitando así las posibilidades de un desarrollo armónico de su personalidad. Y generándole una fuerte sensación de angustia ante personas y situaciones extrañas o nuevas. Que es precisamente lo que le está sucediendo con la escuela.
La verdadera educación no puede pretender mantener a los niños alejados de los riesgos, si no enseñarle donde están esos riesgos y como evitarlos. Solo así se logrará que tenga conocimientos que lo autoprotejan y le permitan tener control sobre las situaciones de vida que enfrenta y enfrentará.
La creencia del padre sobre la conveniencia de que no se relacione con extraños por que estos pueden ser fuente de violencia sexual hacia la niña, (como el mismo refirió) es completamente errónea. Está probado que las personas que cometen abuso sexual con menores en la mayoría de los casos son del entorno cercano al niño y no extraños.
La niña debe adaptarse a estar en la escuela el tiempo requerido, y no sacarla antes de hora reglamentada pues así no solo no aprenderá el contenido docente con efectividad, sino que tampoco le será posible lograr características necesarias para su desarrollo como tener auto control, desarrollar la voluntad, el respeto de las reglas, no sabrá afrontar las situaciones poco agradables, y no logrará una integración a la vida escolar favorable para su aprendizaje.
Es muy conveniente también que sea más coherente en su manejo y evite la violencia con la niña, esto solo hará que lo respete menos y por consiguiente le sea más difícil manejarla.
También es muy necesario que concilie con la madre los manejos evitando discrepancias que los desmoralicen como padres, permitiéndole a la madre mayor poder de decisión y respetando sus métodos educativos.
Este papá, en fin, creo que se pasa de preocupado, creo que es más angustiado que otra cosa y está transmitiendo esa angustia a la niña. Este papá por más que quiere lo mejor para su niña y la adora, le está haciendo mucho daño. Debe dejarla más libre, debe enseñarla a valerse por sí misma y a hacerse fuerte ante las situaciones que la vida nos depara a todos y por supuesto a ella también. Solo así la podrá ayudar a crecer.
¿Qué creen ustedes? ¿Qué otras cosas le aconsejarían a este papá?

domingo, 22 de junio de 2014

Mi hijo se fue de casa. ¿Qué hago?


Acude una madre de 45 años muy angustiada por su hijo adolescente quien se
ha ido de la casa a vivir con su maestra y no quiere regresar.
Este adolescente y su mamá llevan ya muchos años de mala comunicación, hay
agresividad verbal y física entre ellos. Desde el inicio de la adolescencia
él se ha caracterizado por ser muy impulsivo y voluntarioso, pero la madre
es muy parecida en cuanto a impulsividad y presenta además un alto contenido
de angustia y un gran sentimiento de descontrol que la ha llevado ya en
varias ocasiones a buscar ayuda especializada.
La situación familiar se ha caracterizado siempre por el contraste entre la
imposición de las reglas de manera violenta y la inconsistencia; pues el
esposo de esta señora ha mantenido siempre una conducta inmadura tratando de
hacer alianza con el adolescente, que no es su hijo, y contraviniendo las
exigencias de la madre, poniéndose a la altura del mismo y siendo muchas
veces más difícil de manejar que el propio adolescente, por su inmadurez y
poca colaboración. Este padrastro es también de carácter explosivo, al punto
de que la madre refirió tenerle miedo a sus arranques, pues cuando se
molestaba tenía conductas con gran nivel de agresividad donde no medía las
consecuencias de sus actos violentos. Actos que en muchas ocasiones tenían
lugar frente al hijo.
En procesos anteriores de terapia se les impuso sobre la necesidad de
cambiar los manejos educativos a lo que la madre no fue nunca muy receptiva,
insistiendo que los cambios debían provenir del adolescente y asumiendo el
proceso de terapia como un momento ideal para convencer al hijo de sus
errores. Esta madre siempre manifestó una visión de su hijo como alguien
bueno de sentimientos, pero con un trasfondo oscuro, malo, descontrolado,
incluso llego a temer que sería un futuro ¨monstruo¨. Refiere la madre que
actualmente el adolescente se muestra muy desconfiado hacia ella, muy
déspota y agresivo, quiere asumir el control de la casa e imponérsele de
manera muchas veces violenta.
El adolescente por su parte siempre se mantuvo receptivo, y rebatía cada
argumento que la madre emitía en su contra con razones muy convincentes. La
madre tenía un excesivo nivel de exigencia en cuanto al desempeño académico
del hijo. Muy preocupada por sus estudios, al punto de ser ésta la principal
problemática entre ellos pues él, aunque no tenía resultados
insatisfactorios, no ponía todo el empeño que ella consideraba necesario
para el éxito que debía alcanzar en la vida. Después de un tiempo se
abandonó la terapia, el matrimonio de la madre se rompió, con grandes
sufrimientos familiares, y la vida continuó con la misma dinámica. Hasta
que hace pocos días y tras una violenta discusión madre-hijo, éste se fue de
la casa. Posteriormente la madre supo que estaba en casa de su maestra quien
le sugirió que le diera un tiempo para que se calmara en su casa ya que
entre ellos había buena comunicación y afecto. A lo que la madre accedió
considerando que así él recapacitaría sobre todo lo malo que le había hecho
y cuánto la había agredido en esa discusión.
La permanencia del hijo en casa de la maestra se extiende más de lo que ella
considera correcto, pero éste no quiere regresar. Ella piensa que la maestra
lo está manipulando para que se ponga en contra de ella y considera que la
quiere suplantar en su rol de madre, tomándose atribuciones en el cuidado
del muchacho que no le competen y permitiéndole quedarse, aún cuando ella le
exige que lo eche de su casa para que no tenga más remedio que regresar a la
suya.
En estos momentos esta mujer está seriamente preocupada porque no sabe cómo
actuar. Reconoce y asume su responsabilidad como madre en la solución de
esta situación, pero tiene mucho temor de que exista una manipulación por
parte de la maestra en contra de ella que no le posibilite un reencuentro
con su hijo.
Que pienso sobre este caso:
Ante todo no se puede perder de vista dos elementos trascendentales:
La edad del hijo, que lo ubica en la etapa de adolescencia, donde comenzaron
los principales enfrentamientos, que de por sí se caracteriza por la
rebeldía, la tendencia a la imposición de sus criterios, el deseo de
independencia y los conflictos intergeneracionales.
El otro elemento es la importante presencia de conductas violentas e
impulsivas en este hogar que han ido creando un estereotipo de respuesta y
una comunicación donde predomina la agresividad.
Estos dos elementos combinados han sido causa de una situación donde el
manejo del adolescente se hace muy difícil pues se le han dado ejemplos de
agresión, se le ha agredido incluso físicamente, pero se le censura y
cuestiona la utilización de los mismos patrones hacia los padres. Ejemplo
claro de inconsistencia que los desmoraliza.
Hay que tener en cuenta que la agresividad es una conducta refleja, en la
misma medida que se recibe se tiende a dar, independientemente de que como
seres sociales podamos tener un mayor control sobre la misma. Control que a
un adolescente se le dificulta más que a un adulto.
En estos momentos el adolescente ha perdido la confianza y la comunicación
con la madre y le será muy difícil recuperarla si esta no establece una
estrategia de acercamiento gradual. Lo que no quiere decir que le permita
violar su autoridad. Pero tampoco que se lo imponga. La confianza es algo
que tarda mucho en conquistarse y un segundo en perderse.
Que le oriento a esta mamá:
La madre tiene que ir a conversar con su hijo y la maestra, convencerlo,
persuadirlo de regresar a la casa, no creo adecuada la idea de que esta lo
expulse , pues eso no garantizaría que él regresara a su casa y puede
quedarse sin un lugar donde sentirse seguro y protegido, empeorando con esto
la situación. Tampoco debe imponerse el regreso por la fuerza, aunque si
fuera necesario, hacerlo en última instancia dado que es un menor de edad y
debe acatar las decisiones de los mayores, más cuando su madre es su único
tutor.
Esta mamá debe cambiar su visión del hijo viéndolo más positivamente, no
culpabilizándolo de ser el responsable de las situaciones, no considerándolo
como un caso perdido. Ambos son responsables de lo que sucede, no solo él
hiere y agrede, no solo él tiene que recapacitar sobre cuánto es afectado el
otro en cada discusión.
La madre debe tener mucho control sobre sus impulsos, dar más confianza al
hijo, darle garantías de que la comunicación es posible mostrando afecto y
comprensión. No temer que su hijo pueda imponerse; si la jerarquía queda
clara el aceptará que ella es quien dirige la familia, solo que esto se debe
ser real, la madre estar segura de su rol y no ponerlo en duda en ningún
momento, siempre respetando los espacios del hijo y buscando más la
negociación y el dialogo que la imposición.
Con relación a la maestra en lugar de verla como enemiga, debería
convertirla en aliada, trabajar juntas en la educación de este adolescente
a quien evidentemente le faltan sistemas de apoyo y personas de confianza
que le brinden afecto, dado el abandono por parte del padre, la mala
relación con el padrastro y la incomunicación actual con la madre.
La adolescencia es muchas veces difícil de manejar, todos los que han
pasado por este momento en la vida de sus hijos han tenido que improvisar y
buscar recursos insospechados para afrontarla, unas veces con más éxitos que
otra, pero siempre a la larga se saca una gran experiencia de vida. 

Entonces los que han pasado por esto, ¿Qué le aconsejarían a esta madre? ¿Cómo
actuarían desde sus experiencias de vida?

¿Mi novio me quiere o está cómodo conmigo?


Ayudemos a esta muchacha:
Acude a mi consulta una muchacha de 28 años muy preocupada porque
últimamente ha tenido muchas peleas y discusiones con su novio de 36 años
con quien vive en casa de los padres de éste, conjuntamente con la suegra,
el suegro y la cuñada.
Esta relación de pareja la llevan hace 8 años. Luego de un tiempo de
noviazgo decidieron que ella se fuera a vivir a casa de él para permanecer
más tiempo juntos, convivir y tener un mayor vínculo en la relación.
Aunque realmente esto no fue una propuesta pensada y discutida, sino que se
fue implantando por la reiterada conducta de ella quedarse allí y se fue
transformando en costumbre y una forma de vida.
La relación con la familia no es mala aunque si hay ciertas asperezas con la
cuñada quien por lo general la minimiza, la segrega de las situaciones
familiares y siempre se está comparando con ella queriendo mostrarse como la
más esforzada en las tareas de la casa y haciendo ver que la muchacha no
hace nada y se recuesta a los demás. Aunque esto realmente no es así, las
tareas de la casa están bien delimitadas y esta muchacha cumple diariamente
con las tareas que le han asignado y se incorpora a otras para ayudar de
la suegra en lo que sea necesario, cuando regresa de su trabajo en las
tardes y los fines de semana. Aunque esto no evita que esta suegra siempre
esté sobrecargada por su gran afán de orden y limpieza; y por las normas de
convivencia de esta familia donde los hombres, incluido su novio, no
colaboran en nada y pueden ver a las mujeres atribuladas y sobrecargadas y
no se sienten con el deber de incorporarse y ayudar. Al punto de no comer
si no se les deja preparado el almuerzo o comida.
A la muchacha esto la ha golpeado fuertemente pues proviene de un hogar
donde la distribución de tareas es equitativa, donde la unión es fuerte y
todos colaboran e intercambian tareas, cuando hay que hacerlo. También, y
no es menos cierto, en esta familia de procedencia las normas no eran tan
rígidas en cuanto a la limpieza, no había que estar limpiando diariamente
y tienden a ser algo desordenados, priorizando las actividades laborales e
intelectuales en que están inmersos y no dedicándole tanto tiempo a las
tareas del hogar.
Indirectamente siente la evaluación y la crítica de los familiares cuando
trata de exigirle a su novio más cooperación o cuando le deja tareas a
realizar, porque consideran que esas tareas las debe asumir ella como mujer
y no debe exigírselas al él. Tareas que él no realiza la mayoría de las
veces y colaboración que no brinda aunque ella lo pida, quedando las cosas
sin hacer y ante las cuales tiene que responder cuando llega del trabajo y
le cuestionan por no haberlas realizado.
Ella ha tratado de buscar soluciones como atraer al novio a vivir a su casa
de origen con sus padres, alquilar e irse a vivir solos, pero ninguna es
aceptada por éste, alegando que pierde cercanía de su centro de trabajo, que
el presupuesto no les da para alquilar un lugar donde vivir y finalmente que
teme que si se va a vivir solo con ella lo ponga a trabajar y a compartir
tareas que ahora no tiene que hacer, pues siempre tendrá quien le haga las
cosas y aparentemente no está dispuesto a pasar trabajo, ni esforzarse para
lograr mayor independencia como pareja, pues se siente muy cómodo y
protegido en casa de la madre.
Ella no sabe qué hacer. Por un lado este hombre le gusta, se siente
enamorada de él, lo considera una buena persona y se llevan bien como
pareja. Pero por otro lado le irrita mucho que él no asuma una posición
activa para apoyarla, o para ayudar a su mamá en la casa, y que no se
comprometa, por comodidad, con el logro de una relación independiente y
madura. También le genera mucho temor pensar en su vida futura si algún día
se decidiera a tener hijos con él, pues siente que tendría que enfrentar
toda la responsabilidad que esto implica sola.
Que pienso:
Creo que el establecimiento de una relación de pareja, para que fructifique
debe implicar un compromiso mutuo con un proyecto de vida en común. Y por
lo tanto primero hay que tener es ese proyecto y tener objetivos a mediano y
largo plazo a perseguir como pareja. Una pareja no se debe asumir por
costumbre o comodidad. No se puede vivir juntos porque así ha ido dándose la
vida y no les molesta. Para que una relación sea exitosa ambos miembros
deben estar conscientes de lo que quieren y dispuestos a renunciar,
sacrificarse o ceder en algunos aspectos si estos fueran necesarios para el
mantenimiento armónico de la relación.
Que le sugiero a esta muchacha:
Que debe insistir en buscar una posibilidad de vivir solos para probarse
como pareja, sin intermediación de otras personas. Solo así podrán saber si
logran acoplarse en la vida y en el mantenimiento de un hogar conjunto.
Que es muy inmaduro mantenerse viviendo en pareja bajo la falda de los
padres, cualesquiera que sean estos, y que si las condiciones sociales o
económicas no le permiten rentar un lugar donde vivir solos, al menos tienen
que tratar de independizarse psicológicamente de esas familias de origen
cohesionándose fuertemente, apoyándose mutuamente y colaborando el uno con
el otro de modo que puedan hacer lo más real posible esa vida independiente
que exige una pareja madura.
Que la buena comunicación en la pareja es imprescindible para el
mantenimiento de la misma y por tanto debe analizar esto con su novio.
Que si él no responde o se mantiene en su posición acomodada y poco
cooperadora le tocará a ella tomar decisiones y valorar si cree que después
de 36 años esta persona va a cambiar su forma de ser o pensar, o si cree que
está dispuesta a seguir viviendo en esta situación que lo más probable es
que no cambie, si él no está dispuesto a hacerlo.
Que ella es una mujer joven, tiene mucho tiempo por delante pero también
tiene que valorar que con 28 años ya está en tiempo de empezar a pensar en
crear una familia y que según como plantea su situación, este lugar no es el
mejor clima para lograrlo.
Que trate de pensar firmemente que desea para su vida futura y si esto sería
posible con este hombre. ¿Seguirá esperando? ¿Seguirá dejando correr su
tiempo de vida? Son decisiones que tiene que tomar, que no son fáciles y es
precisamente esta indecisión lo que la tiene muy angustiada.
¿Qué creen ustedes? ¿Qué le aconsejarían a esta muchacha?