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miércoles, 1 de abril de 2015

Dice mi abuela que yo soy homosexual


adolescencia, homosexualidad, problemas familiares, confianza

Viene a consulta una señora refiriendo que su nieta de 8 años hace más o menos 15 días está presentando una gran desmotivación hacia la escuela, no quiere ir a la escuela, se muestra distante en el aula, no quiere participar en las actividades y está muy intranquila. A la niña siempre le había gustado la escuela, y no había presentado ningún problema de rechazo nunca. Vive con su abuela desde los 3 años cuando sus padres se divorciaron y cada uno formó una nueva familia.

También relató la abuela que en la escuela una niña la llamo aparte y le dijo que su nieta era novia de otra niña del aula y que se había besado en la boca con ella. Pero que esta situación ella la había resuelto hablando con la maestra y llamando a los padres de la otra niña para  una reunión en la escuela, con este tema como punto central. (A partir de lo cual la situación se hizo de dominio público y todos los niños del aula la manejan).

En entrevista con la niña se observa el tema de la sexualidad es algo muy motivante para ella, refiere que sabe que está en el psicólogo por la situación que se dio de “hacer el amor con otra niña” pero que lo había hecho obligada porque esa niña era más gorda que ella y la amenazó con pegarle.  La niña se mantuvo todo el tiempo muy motivada a hablar del tema de la sexualidad y que ella sabia como se hacía porque una amiguita había visto a sus padres y le contó y que ella también había visto a su mamá hacerlo; además porque ella veía películas donde salía la gente desnuda y haciendo el amor, pero que primero había que ponerse un condón para no tener hijos. 

 Al preguntarle que era hacer el amor, ella no supo responder y dijo que eso de besar a otra niña era hacer el amor, que ella lo hacía desde el circulo infantil (o guardería) y sus amiguitos tambien, que se escondían en el baño y a veces algunas niñas hasta se quitaban la ropa, pero ella no y que en el círculo ella lo hacía con hembras, pero también con varones por lo que no le gustaba que sus amiguitos le dijeran “tortillera” y que por eso no quería ir a la escuela

La niña comentó que su abuela le había regañado y explicado que hacer eso era ser “homosexual” y además no la dejaba hablar de esas cosas, ni que su prima, que ya había tenido su primera menstruación, le explicara qué era eso pues ella era muy niña aun para saber esas cosas. 

La madre expresó que lo que más le preocupaba era que lo hiciera con niñas y no con niños y que realmente fuera homosexual y negó que la niña la hubiera visto nunca en esa situación. 

Que pienso: 

Ha habido manejo inadecuado de la situación  lo que avergonzó a  la niña y generó que fuera objeto de burla, evaluación y crítica de sus compañeritos de aula.

Los familiares tienen muchos prejuicios con el tema de la sexualidad que les impide dar una adecuada orientación sexual a la niña, provocando mayor motivación y morbo hacia estos temas. Además  de no protegerla de contenidos televisivos inadecuados para su edad.
La niña realmente no tiene una desmotivación hacia los estudios, sino que esta rechazando la interacción social con estos compañeros que la ofenden y se burlan de ella y no sabe cómo afrontar esta situación tan bochornosa.

Que recomiendo: 

Ante todo hay que trabajar con esa familia para que sean capaces de darle una adecuada orientación sexual, posibilitar la comunicación sobre estos temas y eliminar muchos prejuicios y desconocimientos que pudieran afectar la futura vida sexual de la niña.

La familia debe saber que la conducta manifestada por la niña no es una respuesta a su orientación sexual sino un juego, más agradable por ser prohibido, pero que en el fondo no es más que una imitación de la conducta adulta propia del juego infantil a estas edades. 

Que la orientación sexual no se definirá hasta que haya un mayor desarrollo de su personalidad, pero que ante todo deben evitar confundirla metiendo en su cabeza que es homosexual o dándole tanta relevancia al asunto. Aunque si en un futuro lo fuera habría que aceptar su orientación sexual y ayudarla a ser feliz , pero que los acontecimientos actuales no apuntaban necesariamente a esto.

La niña debe saber que no ha hecho nada malo y que no tiene nada de que avergonzarse pero que debe evitar volver a hacerlo dado sus amiguitos se seguirían burlando de ella si esto sucede y que es mal visto.

A la niña se le explicó todo esto y se le dieron recursos para evitar ser importunada por sus amiguitos, sobre todo no mostrándose molesta, ni responder a estas provocaciones infantiles pues ellos están equivocados en sus acusaciones.

Deben velar por los contenidos de las películas y materiales que la niña ve en la televisión y evitar exponerla a situaciones de adultos.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Dra., ¡Exíjale a mi hija que se ocupe de mí!

psicologia,adulto mayor, vejez satisfactoria

Asiste a consulta una señora de 65 años con evidente deterioro físico, y bastante descuidada refiriendo que está muy mal, que está enferma y no tiene quien la ayude, que ella viene a ver si la pueden ayudar a convencer a su hija, de 50 años, que se ocupe de ella. Que tiene pendientes muchos exámenes médicos para confirmarle un diagnóstico y ponerle un tratamiento pero que no ha podido realizarlos por no tener quien la acompañe.

Esta señora refiere que tuvo esta hija muy joven, a los 15 años producto de una violación, que la crió sola, con ayuda de su mamá y que lleva sus apellidos pues la persona que la violó, aunque era conocido, negó toda responsabilidad en el hecho y jamás se ocupó de esa niña. Esta señora se enorgullece contando que nunca ha trabajado, que toda su vida la ha dedicado al cuidado de otras personas, de una tía enferma, de su madre anciana hasta que falleció, y de algunos familiares que necesitaban de ella. Sin embargo lamenta que ahora que está vieja y enferma no tiene a nadie pues su hija no la quiere ayudar, se va varios días seguidos de la casa, no le quiere cocinar, solo está pendiente de la ropa de moda, los maridos y su negocio  y se muestra muy ambivalente con ella dándole afecto y besos en ocasiones y en otras dejándola totalmente desamparada. Ahora ha vendido los artículos electrodomésticos  de la casa pues refiere que le va mal en el negocio, ella no se explica en que gasta ese dinero, pues no trae, ni aporta nada para la casa.

Por lo que me explica se puede apreciar que la relación familiar siempre fue conflictiva entre estas tres mujeres (abuela-madre-hija) la casa la tienen dividida a la mitad para no chocar y cada una tiene su parte; la madre vivía con la abuela  a quien cuidaba y la hija vivía en el otro espacio con su pareja de turno, ésta nunca hizo familia,  ni tuvo hijos. La señora expresa de manera solapada un reproche a su hija diciendo que ya la perdonó, pero que ella teme que dejó morir a su abuela y muestra cierta sospecha de que no fue totalmente accidental, refiriendo que ella siempre la cuidaba y estaba bien pero tuvo que ausentarse tres días y la dejó al cuidado de la hija y cuando regresó ésta había fallecido. Refiere también que la hija expresaba en aquel momento que se alegraba que la abuela hubiese muerto pues era una carga muy grande e iba a acabar con ellas y que la odiaba mucho. Que ella no entiende por qué su hija actuaba de esa manera. También le reprocha el tener relaciones muy cercanas actualmente con su padre biológico, cuando él fue tan malo con ella y nunca les ayudó en su infancia, pero que también ya lo ha perdonado.

Indagando en otras posibles fuentes de apoyo la señora me refiere que es cristiana y que ha pedido ayuda a su congregación pero no la recibe por  lo que se ha distanciado de ellos. También refiere que las pocas amistades que tenía se han muerto o tienen sus propios problemas y no la pueden ayudar y que los vecinos todos son nuevos y no sienten ningún compromiso con ella como para ayudarla. Que quien único la puede ayudar es su hija y que ella quiere que yo la cite y la convenza de que tiene que hacerlo.

Al explorar las fuentes de ingreso refiere que tiene un seguro social que la ampara económicamente aunque es insuficiente. Le sugiero comenzar a hacer la gestión para que se le incorpore al hogar de ancianos de forma semipresencial,  asistiendo durante el día y regresando en la noche a la casa, donde le garantizan almuerzo, merienda, compañía  y actividades , pero se negó rotundamente alegando que allí solo hay viejos achacosos y que ella no puede estar entre esa gente. Así como también se negó a la idea de integrarse al grupo de abuelos de la comunidad, donde se realizan actividades frecuentes y hay mucha cohesión grupal y ayuda mutua, refiriendo que todo eso le quedaba muy lejos de su casa.
 
Que pienso:

Esta señora aunque aparenta un deterioro físico grande y mucha más edad de la que tiene, solo tiene 65 años por lo que, aunque es adulta mayor, aun tiene vida por delante y posibilidades de valerse por sí misma.

Ella tiene una dependencia muy grande de la hija, al parecer siempre fue dependiente de alguien, nunca trabajo,  no hizo una vida propia, siempre se dedicó a otras personas principalmente a la madre. Y ahora no halla un soporte, al no encontrar en su hija la conducta que ella considera adecuada, dedicándole la vida a ella.

Esta señora niega toda posibilidad de ayuda de otras personas, al considerar que es obligación de su hija hacerlo, limitándose así las  posibilidades de apoyo social que tanto necesita. Y quiere lograr esta ayuda, aunque sea imponiéndoselo y acudiendo a  otras personas y profesionales para que se lo exijan.

La señora está centrada en la única idea de que su hija es la responsable de ocuparse de ella. Renunciando a la toma de una postura activa en su auto cuidado y desechando todas las alternativas que le ofrece la comunidad para ayudarla. Es posible que sea esta característica de dominancia, imposición y rigidez en la forma de pensar lo que haya deteriorado desde mucho antes las relaciones madre –hija.

Que le sugerí a esta señora:

Ante todo  le expliqué que el cariño no se exige, que los profesionales de la salud poco derecho tenemos a exigirle a su hija esa dedicación que ella desea y no ha sabido o podido cultivar. Que trataría de hablar con su hija para comprender mejor la situación y escuchar su punto de vista, aunque no podía exigirle lo que ella deseaba.

Que realmente considero que necesita ayuda, pues está muy carente de apoyo social, pero que tiene que tratar  de buscar nuevas redes para esto y no depositar todas las expectativas en su hija. Por lo que debe reconsiderar la posibilidad de integrarse a algunas de las opciones que se le ofrecieron  en la comunidad para tener un nuevo entorno, otras personas a su alrededor y muchas de sus necesidades de compañía, afecto e incluso alimentación cubiertas de esta manera. Que no debe cerrarse a esa posibilidad pues estas opciones mejorarían mucho su calidad de vida.

Que deje de observarse en posición de víctima y asuma una postura más activa e independiente, responsabilizándose con su vida, acercándose nuevamente a su congregación religiosa,  interactuando con los vecinos, buscando nuevas personas que puedan darle cierta ayuda, para poder prescindir de la ayuda de su hija como único recurso.

Llegar a la vejez no es un problema, es un éxito. La familia es una importantísima fuente de apoyo en cualquier etapa de la vida y en la adultez mayor se potencia su importancia. Sin embargo debemos recurrir a todas las fuentes de apoyo posibles para obtener en estas edades una vida con la mayor calidad y disfrute posible.  ¿Qué piensan de este caso? ¿Esta situación podría resolverse de otras maneras? ¿Qué le sugerirían a esta señora?

viernes, 22 de agosto de 2014

¡Mi trabajo me estresa!


Acude a consulta una mujer de 35 años,  casada hace 15 y con una niña de 7 años quien refiere buenas relaciones familiares y que por lo general se ha caracterizado siempre por ser muy estable y ecuánime.  Sin embargo dice sentirse muy alterada, grita por todo, se siente muy inestable pues en ocasiones está bien y de pronto se siente mal sin que nada haya sucedido que lo provoque . No tiene deseos de hacer nada y no está durmiendo bien.
Esta mujer es de profesión peluquera hace 12 años  y siempre ha trabajado en su negocio propio. Sin embargo considerando una mejora económica hace aproximadamente dos meses dejó su trabajo particular y se incorporó a una cadena hotelera de gran renombre, también como peluquera. Considera que al poco tiempo de estar trabajando allí  comenzó a sentirse mal  en el trabajo por no acostumbrarse a los horarios rígidos que se le exigen, porque la gerente constantemente le está cuestionando su trabajo y no respeta su s autonomía profesional, lo que la hace sentir constantemente evaluada y le ha generado un gran temor al fracaso. Siente que no puede concentrarse en el trabajo y que está muy estresada. 

Que pienso: 
 
Esta persona ha estado acostumbrada por muchos años a trabajar según su propio criterio, sin someterse a las exigencias de ningún jefe y decidiendo por sí misma como y cuando hacer las cosas.  No ha tenido la evaluación constante de nadie, ni se ha visto en la necesidad de ser extremadamente competitiva.  Sin embargo en esta forma laboral , aunque ha logrado vivir y asegurar el mantenimiento de la familia por 12 años los beneficios económicos no son tan grandes,  lo que la hizo decidirse a entrar en otro sistema de trabajo con condiciones y métodos  muy diferentes  a su estilo de trabajo habitual pero que le garantizarían un incremento salarial considerable.
Está por tanto sometida a cambios de vida importantes, donde  además le exigen gran competitividad, limitan su independencia y la  cuestionan y evalúan constantemente. Todo lo cual impone una alta carga de estrés  que en estos momentos la esta desequilibrando emocionalmente.
Todos los cambios importantes en la vida generan momentos de crisis, hay que adaptarse, hay que reajustar hábitos y costumbres, hay que aprender nuevas formas de afrontar la situación. Sin embargo no necesariamente tienen que afectarnos, pues en la medida que aprendemos y somos capaces de solucionar los nuevos retos y adaptarnos a las nuevas situaciones, nos crecemos como personas y nos hacemos más fuertes. Aun que no es menos cierto que si no somos capaces de adaptarnos  esto puede generar problemas de salud de todo tipo.

Que le recomiendo:

Esta señora debe  ante todo saber que esta transitando un proceso de adaptación que puede durar de 3 a 6 meses y que es normal que en estos momentos se desequilibre algo.
Debe tratar de no desesperarse, todos los cambios son difíciles, generan mucha ansiedad, aunque sean deseados. Mas cuando se ha llevado mucho tiempo acostumbrado a otro estilo de vida y de trabajo.
Debe confiar en su decisión  de que este cambio es lo más conveniente para ella y su familia y debe confiar en su capacidad profesional y de que será capaz de demostrar sus conocimientos y capacidades con el tiempo por  se le tendrá más confianza y será menos presionada.
Debe confiar también en ella misma, en su capacidad de adaptarse a la nueva situación  siempre que sepa que para esto debe dejar trascurrir algo de tiempo y no exigirse adaptarse desde el primer momento.
Y es muy importante que no se sienta sin soluciones ante esta situación, pues si a la larga realmente no logra adaptarse a este nuevo sistema de trabajo, siempre podrá retornar a su oficio y su negocio particular donde ya se ha probado a sí misma que es muy capaz y aunque con menos retribución monetaria le ha mantenido un ingreso estable para llevar adelante su vida y su familia.
A veces pensamos que el dinero es la mejor solución a los problemas y desestimamos la paz y la seguridad con la que hemos vivido.  Sin dejar de valorar el dinero en su justa medida   a la hora de tomar decisiones en la vida hay que saber poner también en la balanza  aspectos más subjetivos como la tranquilidad, la paz interna, la independencia y muchas otras que son muy  importantes para vivir felices .
¿Qué piensan ustedes? ¿Se han visto en una situación así? ¿Qué le sugerirían a esta persona?

viernes, 1 de agosto de 2014

¡Qué fácil sería todo si yo desapareciera!





Acude a consulta una joven de 22 años con una cara muy compungida refiriendo que no sabe por dónde comenzar a hablar y diciendo que le ha dado por tomar pastillas para matarse. Que ya lo ha hecho en varias ocasiones y que también se le ocurrió tirarse delante de un coche en marcha.

Cuenta esta joven que ya ha tenido tres impulsos suicidas, uno hace 4 años cuando ante un error laboral fue reprendida delante de sus amigos y compañeros, lo cual le generó gran vergüenza y depresión y que ante esa situación se tomó varias pastillas, delante de una amiga refiriéndole que eran para el dolor de cabeza, pero mostrándole la mano llena de píldoras.  La reacción de la amiga fue hacerla vomitar y así evitaron  males mayores.

La segunda ocasión (hace tres meses) fue debido a una discusión insignificante con su novio pero él se puso muy bravo y le dijo que no saldría más con ella,  por lo que una vez en su casa y a la hora de dormir se tomó tres pastillas de somníferos. Refiriendo que pensó que lo quería era “dormir y no despertar más, no morirse” y  al amanecer del otro día se levanto normal, algo somnolienta y sin sufrimiento por la discusión con el novio, pero le contó lo sucedido a un amigo de éste, según refiere “porque tenía que conversarlo con alguien”.

La última vez, muy reciente,  refiere que tras una discusión también muy superficial con el padre se puso a pensar que la culpa de estas discusiones era de ella y que lo mejor que podía hacer era morirse para que su papá no peleara más. Por lo que estando en compañía de una amiga se abalanzó delante de un carro al cruzar la calle y que solo comprendió lo que hacia cuando el carro frenó y la amiga le dio un grito de alerta, trayéndola nuevamente a la realidad.

Esta joven se acaba de graduar de ingeniería en la universidad y enfrenta un futuro laboral prometedor. Tiene una hermana  10 años mayor que no se le enfrenta al padre y ella lo hace por ambas, aunque refiere que por lo general en la casa hay armonía y la madre asume como mediadora en estas discusiones con el padre. Actualmente lleva 10 meses de relación con este novio, quien cambió y reconsideró la idea de dejarla tras conocer de su intento suicida.

Que pienso:

Muchas personas, y esta joven es una de ellas, utilizan la conducta suicida como un juego de manipulación para lograr mover el comportamiento o juicio de las demás personas a su favor, o para tratar de dar solución a problemáticas que no saben enfrentar. Pero realmente no se quieren morir, por lo que asumen métodos muy blandos o en presencia de otras personas que puedan evitar que se complete el acto suicida.

Este tipo de manejo es un riesgo importante, porque a pesar de ser una conducta manipuladora puede llevar por error a la muerte, no deseada en realidad, o puede establecerse como patrón de afrontamiento inadecuado ante las situaciones de vida, hasta el día que falle y ya realmente no haya solución posible.

Este tipo de conducta, por muy manipuladora que parezca, hay que tenerla en cuenta, hay que tratar de modificarla, y hay que evitar que se siga repitiendo como medida de prevención de un acto suicida.

Que le sugiero a la muchacha:


Ante todo debe saber que la muerte no es para nada una forma de resolver los problemas, es una forma de evadirlos y estas no es la mejor manera de afrontar la vida. Hay que fortalecerse y aprender a comunicarse y negociar.

Hay que hacerle comprender su real mecanismo de acción donde ella lo que desea es lograr cambios en otras personas, pero no quiere morirse y hacerle ver el riesgo real que esto puede representar para su vida.

Debe aprender a comunicarse pues es  más posible lograr cambios en otras personas de manera directa,  hablando, planteando lo que molesta y como quisiera que cambiaran las cosas, que dar mensajes indirectos con esta conducta para que las personas “supongan” que ella se siente mal y cambien. Además es mucho más seguro para su vida.

La conducta suicida no es una solución y menos una forma de controlar a los que nos rodean. Es un gran riesgo y hay que tratar de evitarla. ¿Qué le sugieren a esta muchacha? ¿Que otros consejos le pueden dar?



Lecturas recomendadas:


jueves, 24 de julio de 2014

El miedo me controla, no logro dormir


En consulta aparece un adolescente de 15 años que viene por decisión propia solicitando ayuda pues tiene mucho miedo en las noches y no puede dormir , realmente este miedo lo ha tenido siempre, desde pequeño, pero ahora siente que se ha incrementado y no logra controlarlo , cree que se va a volver loco , si no lo está ya.

Refiere que no puede dormir solo, tiene que hacerlo acompañado y esto no le es suficiente pues necesita la cercanía física de la otra persona, aunque esté en el mismo cuarto si no está abrazada a él también siente miedo.

Refiere que cuando está solo y trata de dormir siente una  ̈ presencia ̈ que no puede definir es como un  ̈algo  ̈ que lo observa y que trata de tocarlo. Y que solo logra controlar el temor que esto le causa cubriéndose con la sábana y la almohada desde la cabeza, hasta los pies pues si no lo hace teme que esa  ̈presencia ̈ le corte un pie o una mano si la deja afuera. Refiere que se pasa la noche abriendo los ojos para comprobar si hay alguien o no y ya no sabe distinguir si lo que siente es real o si lo está soñando. Relata que una noche sintió la presencia y se tapo como acostumbra, pero seguía con los ojos abiertos por lo que consideraba que no estaba dormido, y sintió que lo tocaban por la espalda , y se la recorrían, pero que trató de no hacerle caso y esa sensación táctil cesó, él se destapó a ver si había alguien y como siempre no había nada, por supuesto esta vivencia no le permitió dormir mas en toda la noche del susto que tenía.

Tratando de profundizar más en la experiencia y el objeto de temor le pido me defina bien si visualiza esta presencia, si tiene una imagen definida de ella, si es un extra terrestre, un fantasma o un muerto, y él me dice que no es nada de eso, que él no teme a estas cosas, que la presencia por lo general puede ser cualquier persona real, viva, pero casi siempre con alguna mutilación o ausencia de un miembro preferentemente las piernas. Y que por lo general está en silla de ruedas. Tiende a ser una mujer mayor, cualquiera, a veces incluso su abuela, que no necesariamente es una vieja fea ni tipo bruja, podría ser normal, pero lo que más le atemoriza es que se le queda observando, o al menos él siente que lo está observando, aunque esta visión o sensación solo dura segundos. También puede ser un hombre que lo observa desde el pasillo.

Este muchacho se caracteriza por ser muy asustadizo, incluso las bromas de la hermana cuando se pone crema y se le presenta como fantasma, pues ya sabe de su temor, le da mucho miedo aunque sabe que es ella, pero trata de hacerle ver que no lo asusta aunque le cuesta gran esfuerzo, y así logra que ella lo deje tranquilo. También cuando está oyendo música o trabajando en la PC, y alguien se le acerca por atrás y lo toca para llamar su atención, le genera gran sobresalto.

Profundizando en el origen de estos sueños , vivencias, o sensaciones que provocan su miedo recordó que cuando era pequeño un amiguito lo invitó a su casa y al llegar le impactó mucho ver al padre de éste en una silla de ruedas pues le faltaba una pierna, nunca había visto una persona así, sin piernas y desde esa noche comenzó a tener estas sensaciones y un miedo inmenso a las personas discapacitadas y mutiladas que le dura hasta el día de hoy y que hace que cuando por casualidad topa con alguien así en la calle no pueda mirarlo y trate de evadir su cercanía. El dice que sabe que nada de esto es real y que comprueba constante mente que no hay nadie cuando esto sucede pero no puede evitar temerle.

Explorando la presencia de creencias místicas o religiosas que puedan fundamentar este tipo de visiones, el adolescente refiere no tener creencias de ningún tipo, y que en su familia tampoco las hay. También refiere haber sido adicto a películas de terror en un tiempo pero que ya no las veía precisamente por el miedo que estas le causaban.

Que pienso:

Este muchacho está presentando un trastorno fóbico que cada vez involucra mas con su fantasía y le está provocando importantes trastornos en el sueño.

Es una persona muy temerosa, susceptible e impresionable que ha creado una fantasía muy estructurada que cada vez elabora mas, llegando a mantenerla como foco persistente en el pensamiento, lo cual no solo le genera gran ansiedad, sino que le hace tener sueños recurrentes con el tema, que interpreta como vivencias y en ocasiones no logra distinguir estos sueños de la realidad.

La huella psicotraumática que le ocasiono la visión de aquella persona mutilada fue muy fuerte y le generó este gran temor que cada día ha ido tomando más y más fuerza por la constante reiteración del tema en el pensamiento y la extensión que le ha dado en sus fantasías.

Que le sugerí a este muchacho:

Ante todo explicarle que los miedos son irracionales, que aunque uno sepa que no son reales esto no basta para eliminarlos. Que existen tratamientos para superar los miedos que son muy efectivos, que todas las personas tienen algún tipo de temor y que esto no los hace ni más ni menos cobardes.

Que no debe pensar que está enfermo de los nervios o  ̈loco  ̈ como teme, que el tener miedos es una conducta muy común en los humanos e incluso en los animales pues es parte de la conducta de auto protección e instinto de conservación.

Que los miedos se pueden enfrentar y que esta es la mejor forma de controlarlos, que hay que ir acercándose poco a poco a el objeto de temor y sobre todo ir rebajando la carga de ansiedad que este representa, lo que se logra minimizando la importancia que se le da y restándole centralidad a la situación temida.

Para lograr este acercamiento paulatino le recomendé dos tareas; la primera fue dibujar a esa imagen que se representa como  ̈presencia ̈ en todas sus posibles manifestaciones con el objetivo de posteriormente irse familiarizando con estas figuras e irles perdiendo el respeto poco a poco. La segunda tarea que le recomendé fue tratar de interactuar con estas presencias, que en lugar de esconderse y taparse, les diera el mismo tratamiento que da a su hermana cuando esta trata de asustarlo y al evitar que ella se de cuenta de su miedo ella desiste. O sea lo que le sugerí fue que le hiciera la misma señal de OK a la persona que siente que lo observa e incluso le pregunte que quiere y si puede ayudarlo en algo. Esta última tarea aunque puede parecer algo rara y más irracional aún que el propio miedo, es precisamente una forma de combatir lo irracional con lo irracional e ir desvirtuando la magnitud y seriedad que le asigna a esta fantasía.

Le sugerí también trabajar con otras formas de terapia de desensibilización progresiva en consulta y con técnicas de relajación 

¿Quién no ha sentido miedo? 
Es algo tan común que a veces ni reparamos en ello. En ocasiones no logramos controlarnos ante la ansiedad que la situación temida nos genera, o le tememos tanto que se convierte en una avalancha que nos reduce a casi nada, nos paraliza. 
Entonces, ante el miedo hay que actuar. Hay que enfrentarse y veremos como poco a poco este se va reduciendo. 
¿Qué recursos han utilizado ustedes para enfrentar sus miedos?
¿Hay algo que le puedan recomendar a este muchacho?


viernes, 11 de julio de 2014

¿Cómo mi novio me soporta?



Hoy vi en consulta a una muchacha de 24 años que no es la primera vez que viene, de hecho esta acudiendo de manera recurrente desde que tenía 19 años, aunque al final siempre abandona el tratamiento y solo regresa cuando se siente muy alterada.

Ella refiere desde la primera consulta que se siente muy mal pues está muy triste y siempre está de mal humor, se molesta por todo, cambia frecuentemente de ánimo, todo la irita y se muestra agresiva con las pocas personas con que se relaciona. Le cuesta trabajo dormir, concentrarse en sus tareas, la mayor parte del tiempo se siente cansada y sin ánimo. Lo que más le preocupa es su novio, con quien lleva ya 8 años de una relación estable, pero que no sabe por qué la aguanta, porque ella reconoce ser insoportable, peleona, aburrida, y sobre todo celosa, al extremo de no dejarlo vivir, le revisa el teléfono cada vez que llega del trabajo para ver llamadas y mensajes hechos, quiere controlarle las relaciones y las actividades, sospecha siempre que la está engañando y en ocasiones ha llegado hasta a agredirlo físicamente en ataques de ira que refiere  no puede controlar.

Esta muchacha es muy poco sociable, tiene problemas por esto en la vecindad, de quienes no se fía y refiere que  están en contra de ella.   Tiene en su patio árboles frutales y cuando su novio llama a los niños del barrio y reparte frutas ella se pone muy brava con él diciéndole que es muy bueno  y que la gente no amerita esa acción. No saluda a la mayoría y se molesta con las personas que le piden favores a su novio y les dice, delante de él,  que se busquen a otra persona y no usen a su hombre, refiriendo que lo suyo nadie se lo toca. Mostrándose así  de posesiva en esto y otras muchas cosas, lo que molesta enormemente a su novio. Él ha hablado mucho con ella para que cambie y ella sabe que tiene razón en lo que le dice, pero a la larga se sigue comportando igual.

Ella sufre mucho por su forma de ser, refiere tener deseos de cambiar, siente que su futuro será un fracaso si sigue así, sin embargo es muy testaruda, caprichosa, se aferra a sus puntos de vista y no asume realmente la necesidad de cambio, pues en el fondo, aunque sufre,  no acepta ser de otra manera, es muy soberbia, defiende mucho sus posiciones y muestra un pensamiento muy rígido.

Es una buena muchacha,  trabajadora, cuidadosa de las cosas del hogar, pero su carácter, según refiere, es su perdición. Siente que no se puede controlar, que es muy impulsiva que es realmente insoportable y que no sabe por qué él la aguanta, por lo que siempre piensa que la engaña o que pronto se aburrirá de ella y la dejará. 

Refiere que esta forma de ser le está dando problemas desde niña y que ya a la edad de 8 ó 10 años la mamá la llevaba al psicólogo por presentar problemas en la escuela, en sus relaciones y en su participación en las actividades escolares.

Que pienso:

Esta muchacha tiene un problema importante en su carácter que puede estar bordeando un trastorno de personalidad. Por lo que es bastante difícil que cambie, aunque su forma de ser no le guste.

Ella tiene también grandes dificultades en su auto estima, valorándose siempre en negativo, viendo solo sus defectos, considerándose poco atractiva y  poco inteligente. Esta auto estima tan baja es lo que provoca que se muestre tan insegura y celosa en la relación, pues considera que siempre habrá alguien mucho mejor que ella y que su novio la sustituirá pronto.

En este caso también se pueden apreciar déficits en habilidades sociales como el establecimiento y manejo de  las relaciones interpersonales  y el control de los impulsos.

Ella tiende a depositar los problemas en las demás personas y responsabilizarles por su actitud. Justificando su forma de actuar y asumiendo los comentarios y consejos que se le hacen según su conveniencia y coincidencia o no con su forma de pensar.  Mostrando muy poca receptividad ante aquello con lo que no concuerda.

Que le recomiendo a esta muchacha:

Ante todo explicarle lo estable que se hacen a estas edades las características de personalidad para reajustar sus expectativas de cambio, ella debe saber que no le será fácil cambiar, aunque se lo proponga, aunque en realidad no lo ha hecho. Ella debe conocerse y aceptarse tal y como es y tratar de asumir su forma de ser. Aprendiendo a controlar sus impulsos y a aceptar otros puntos de vista.

Debe valorar con más profundidad sus aspectos positivos, que tiene muchos, hay que insistir en que busque sus cualidades y no centrarse tanto en sus defectos. Posiblemente su pareja le vea más cualidades de las que ella misma es capaz de verse. Además ella es una joven bonita, cuidadosa de su imagen, responsable y trabajadora. Una relación de ocho años  no se sustenta si no se encuentra en la persona que tenemos al lado suficientes aspectos favorables que palien sus defectos. Todos tenemos defectos hay que aceptarlos y saber lidiar con ellos.

Dentro de los aspectos que debe trabajar para cambiar está esa necesidad de control sobre su novio, debe tener más confianza en que si llevan ocho años de relación ha de haber algo que lo ata. Que si no encontrara en ella algo gratificante no mantendría la relación. Pues no hay ninguna ganancia de otro tipo, ni más compromiso que el deseo de llevar un proyecto de vida en común y él es un joven con sus virtudes que muy bien encontraría una nueva relación si se lo propusiera.

Ella debe ser más receptiva a las recomendaciones e indicaciones de los profesionales pues es la única manera de lograr mayor control sobre sus impulsos y emociones y de lograr desarrollar las habilidades sociales que necesita, que son  posibles de lograr si realmente asume la necesidad de cambio y deja de justificar su conducta. Debe asumir con más responsabilidad su propio cambio, no atribuyendo las causas de lo que pasa a los que la rodean.

A veces sufrimos en la vida porque no aceptamos como somos, a veces sufrimos porque queremos cambiar pero no hacemos mucho por lograrlo. Los celos y la inseguridad lejos de ayudarnos nos afectan y esta muchacha sufre, pero en el fondo se mantiene igual porque rígidamente considera que tiene la razón en su forma de pensar y actuar. ¿Quién no ha tropezado de cerca con personas así? ¿Qué mas orientarle para ayudarla?

miércoles, 9 de julio de 2014

Mi niño quiere llevar a su ¨seño¨ a la policía.



Acude a consulta una madre joven preocupada porque su niño de 4 años está negado a ir al círculo infantil o guardería y le pide por favor que lleve a  ̈su seño ̈ a la policía que es donde se mandan a la gente mala.

Ella es una madre divorciada y a pesar de ser la única fuente de ingreso en el hogar y trabajar fuertemente para la manutención de ella y su hijo, ha logrado darle una adecuada educación y crearle buenos hábitos de vida, haciéndolo un niño muy sociable y comunicativo.

Como ella trabaja muy lejos y tiene que salir desde muy temprano debe dejarlo al cuidado de una segunda persona para que ésta en la mañana lo lleve al círculo infantil y lo recoja temprano, cuidándolo hasta que ella llegue. Desde hace casi un mes no pudo contar más con esta persona y aprovechando la posibilidad de que la educadora del círculo en que está su hijo vive cerca de la casa la contrató para que se ocupara de llevarlo y traerlo del centro.
La mamá refiere que el niño es muy tranquilo y obediente pero que nunca, ha logrado que duerma en el horario de la siesta. Por mas que ha tratado de formarle ese hábito. Que incluso los fines de semana, cuando ella si puede darse el lujo de dormir algo en las tardes, no logra que él se duerma con ella y lo que el niño hace es permanecer despierto a su lado.
Esta situación siempre ha sido causa de quejas sobre el niño en el círculo infantil pues a todos les exigen dormir en este horario y él no lo hace, aunque se queda tranquilo en su catre en este horario.

El niño refiere que esta educadora, que ahora además es cuidadora en horario extra al círculo infantil, le exige de mala forma que se duerma, y lo castiga si no lo hace. Y que uno de los castigos que le impone es el aislamiento prohibiéndole a los otros niños jugar y hablar con él regañándolos si lo hacen. Hace unos días la educadora le dijo a la madre que el niño había dado un “show” en el salón a la hora de dormir, poniéndose muy agitado, gritando, pataleando y despertando a todos los demás y a partir de ese día las represalias con el niño han sido mayores por lo que el niño se niega a asistir al círculo y le pide a la mamá haga algo con esta seño porque es muy mala, incluso le propuso llevarla a la policía.

En consulta mantuve una conversación con este niño de 4 años y muy sereno y claro me dijo, no sin llanto en los ojos, que su seño no lo dejaba jugar y que regañaba a sus amiguitos si hablaban con él, exigiéndoles dejarlo solo en un rincón del salón porque él era majadero y no dormía. El niño muy afligido me dice que ni a su amiguito, vecino del barrio, le permite jugar con él lo que hace que ya ni en el barrio este niño se le acerque. Que ella era mala porque no jugaba con los niños y que los maltrata, les da y les grita.

La mamá por supuesto eliminó el convenio que tenía con esta persona para cuidar al niño en horario extra y conversó con ella para que le explicara y eliminara esta situación, pero no logró que modificara su actitud. Por lo que acude a consulta para ser orientada por un psicólogo sobre cómo afrontar esta situación y valorar que daño psicológico puede estar presentando el niño producto de este manejo tan inadecuado.

En estudio realizado al niño se pudo apreciar que la madre también maltrata al niño pues este lo refiere diciendo  ̈que él se va a ir de su casa pues cuando su mamá se pone brava le pega muy duro ̈. En relación al padre se pudo conocer que el niño tiene adoración con éste pero no lo ve mucho pues él no viene nunca a verlo, aunque la madre lo justifica diciendole que está trabajando.

Que pienso:

Este niño tiene varias razones para estar atravesando un trastorno de sus emociones, hay violencia contra él en las áreas escolar y familiar y hay un déficit de afecto por parte de la figura paterna.

Esta “seño” está teniendo un manejo pedagógico muy inadecuado que amerita un análisis por parte de la dirección del centro llegando incluso a una sanción laboral o separación de la función de educación infantil.

Es probable que al darle la madre la tarea de cuidadora del niño en horario extra ella asumiera que tenía más poder de decisión sobre el mismo, lo que le daba más libertad de acción y presión sobre él, y que al tener más confianza con la madre podría asumir conductas mas coercitivas que hasta ahora no se permitía por solo ser la educadora. O sea, se sintió con más confianza para manejar al niño “a su manera”, sin tener en cuenta las reglamentaciones que como cuidador profesional debe respetar.

El niño reaccionó negativamente a este exceso de control de la educadora, comportándose de manera extrema, emocional y agitada, lo que provocó el supuesto “show” que tuvo como resultado la posterior represión y maltrato psicológico de que fue objeto.

Las formas de manejo utilizadas por la educadora y por la madre conllevan un maltrato infantil evidente y claro que no debe permitirse a ninguna persona hacia un menor, ni siquiera a sus padres, pues puede afectar grandemente su desarrollo psicológico.

Que le recomiendo a esta mamá:

Por el momento no llevar al niño a la institución pero sin decirle que es por esta situación, ella tomará una semana de vacaciones que aprovecharán para pasear y distraerse. Esto permitirá que el niño se distancie de la situación temida y mejore su estado emocional, pero a la vez evitará trasmitir al niño el aprendizaje de que ante situaciones desagradables la solución es evitarla o huir. Por eso la ausencia al círculo será explicada como descanso y no porque ante el problema es mejor no asistir.

Con relación al horario de sueño vespertino, considero que es necesario para un niño de esa edad y que por eso está estipulado en el horario de vida de las instituciones infantiles y se recomienda a los padres realizarlo. Sin embargo si el niño aunque no duerma hace reposo y se relaja durante ese tiempo será también adecuado, por lo que no debe exigírsele y crear un conflicto en relación a este horario que genere ansiedad en el niño y que le provoque un condicionamiento negativo hacia la actividad de sueño.

Acudir a la dirección de la institución infantil y declarar el hecho para que sea objeto de análisis con la educadora y se tomen las medidas pertinentes.
La madre también tiene que modular su conducta en el manejo del niño evitando violencia y maltratos en el hogar.
Se debe trabajar en función de acercar a ese papá al niño, logrando mayor interacción y un afecto real y más cercano.
Todos los que somos padres debemos tratar de educar a nuestros hijos lo mejor posible. Si además tenemos que vernos en la situación de dejarlos al cuidado de otras personas para poder trabajar, podemos vernos ante una situación semejante, es muy importante tener confianza en que nuestro niño va a estar bien cuidado y protegido, por eso pienso que esta historia les será común a muchos que estén en esa situación. ¿Qué opinan de esto? ¿Qué más le recomendarían a esa mamá?

viernes, 4 de julio de 2014

¡Si se entera mi abuela, me mata!



Acude a consulta una mujer de 48 años quien trae a su hija de 22 por haber realizado un intento suicida. Todos en la casa están muy preocupados por esta situación. La madre no se lo explica y teme que vuelva a intentarlo y refiere que la abuela ha asumido una actitud de “ofendida” rompiendo las relaciones con la nieta y manteniéndose distante.
La muchacha de 22 años me comenta que ella se siente bien. Que no tiene intenciones de repetirlo de nuevo, que se ofuscó. Que realizó este acto por que estaba desesperada y confundida y no veía salidas a su situación.
Refiere que estudia en la universidad el primer año de la carrera de filosofía. Que es la única en la familia que ha logrado tener alto nivel educativo y que es el orgullo de su abuela, que fue quien la crió, pues aunque ha vivido siempre con su mamá, la abuela la suplantó en el rol de madre desde que nació y ésta se ha dejado hacer a un lado, sin permitírsele casi ni intervenir en la educación de su hija. La abuela no permite que la madre oriente a la muchacha ninguna labor doméstica alegando que su único deber es estudiar y que no está ahí para ser la “sirvienta” de la casa, que sea la madre la que realice todas esas funciones y le exige dejar a la muchacha tranquila. Lo cual es causa de conflictos familiares y discusiones.
A su vez esta abuela, que es maestra de profesión, es muy controladora de toda la familia,  inmiscuyéndose en todo lo concerniente a la vida de la muchacha a quien, aún con 22 años, le restringe las salidas y las amistades. A la madre no le da participación en la toma de decisiones familiares y le impone sus criterios.
La muchacha siempre tuvo mucha disposición a los estudios y buenos resultados académicos y refiere que comenzó su carrera de filosofía porque era lo que siempre le había gustado, que comenzó muy bien, pero que tropezó con un maestro que no la dejaba avanzar y que siempre la calificaba de mal por más que ella se esforzara, quien además había hecho comentarios negativos sobre ella alegando que no la dejaría aprobar esa asignatura. Esta frustración fue socavando la motivación de la muchacha, quien no veía gratificados sus esfuerzos por estudiar y encontraba en este profesor una gran barrera. Poco a poco fue disminuyendo su rendimiento y terminó suspendiendo casi todas las asignaturas y por tanto ya era seguro que iba a perder el semestre y el año de estudio y por tanto la posibilidad de seguir en la universidad.
Ya a estas alturas comenzó incluso a cuestionarse la carrera en sí misma y su motivación por ella , planteándose que era una carrera muy teórica , que no tenia mas salida ocupacional que el magisterio y que ella se había equivocado al escogerla. Esta situación la tenía en un gran conflicto , por supuesto que ni por un momento en su casa supieron nada de esto , ella seguía asistiendo a la universidad, pero ya no estudiaba , ni se esforzaba , cada vez su carrera iba más en picada. No sabía cómo enfrentar esto con su familia y sobre todo con su abuela, pues estaba segura que no entendería y la recriminaría
fuertemente. Y además estaba muy frustrada consigo misma por haber perdido la posibilidad de terminar una carrera universitaria. Todo esto la fue llevando a un estado depresivo muy grande, considerándose en una situación sin salida, donde se veía atrapada. Sin poder conversarlo con nadie, sin saber cómo solucionar el problema y sin saber qué hacer, ni a quién acudir. 
Y estos sentimientos de desesperanza la llevaron a tomar la decisión de quitarse la vida. Lo cual hizo de manera bastante efectiva y gracias a la casual y eficaz intervención de la madre lograron salvarle la vida después de varios días de ingreso en un hospital. 

Que pienso al respecto:

Esta muchacha tiene una presión muy fuerte por parte de esta abuela y a su vez grandes problemas en la comunicación con ella. Esta abuela es muy exigente y no permite que las cosas sean de manera diferente a como ella las planifica, lo que hizo que la muchacha se sintiera acorralada y sin salida al no poder hablar con ella y explicarle la situación. Esta comunicación con la abuela es muy difícil, tanto que ante la noticia del intento suicida de la nieta, en lugar de apoyarla y ayudarla a salir de la situación, se ofendió grandemente con ella por haber hecho esto y le negó el habla y el afecto. Lo que en lugar de ayudar, perjudica grandemente la recuperación emocional de ésta.
La disfunción tan grande que existe en esta familia no permite que la muchacha vea en su madre una fuente de apoyo , pues esta se encuentra tan desmoralizada que su opinión y criterio no se tiene en cuenta, por lo tanto no podría salir en su defensa y brindarle una ayuda efectiva ante la abuela.
La alta exigencia y metas impuestas a la muchacha por la abuela y también por ella misma, han provocado una expectativa muy alta y al ver afectadas las posibilidades de alcanzar estas metas se generó una alta frustración en ella. Y una reacción emocional fuerte en respuesta a esta frustración.
No se puede dejar de tener en cuenta que la conducta suicida es una conducta siempre relacionada a la comunicación interpersonal, la mayor parte de las veces se genera por impotencia al no poder expresar lo que se desea, porque por lo general implica contenidos de alta conflictividad que cuesta trabajo decir a otra persona por lo que se utiliza el intento suicida como mensaje indirecto de que algo no me gusta de lo que estoy viviendo.

Que le recomiendo:

Ante todo en la vida es mejor hablar y decir a alguien algo muy fuerte y muy difícil que tratar de hacerlo llegar de manera indirecta con un intento suicida. Tanto es así que si esta conducta se hace efectiva y la persona fallece nunca llegará el mensaje que quiso trasmitir. Siempre, sea lo que sea y por difícil que parezca, es mucho mejor solución hablar y salir de eso por una vía más rápida y segura. ¿Qué puede pasar? ¿Qué consecuencia puede ser peor que la muerte que la persona misma se impone con el acto suicida? Que siempre hay que buscar alternativas de solución, siempre habrá alguna, más buena, menos buena, pero siempre hay más alternativas de solución a los problemas, la vida está llena de ellos y hay que saber darles solución, pues en definitiva la muerte no solucionará nunca nada.
Esta muchacha puede pedir una licencia de matrícula en la universidad y comenzar el próximo año y una vez comenzado un nuevo curso puede cambiar la carrera escogida por otra a la que encuentre más perspectivas futuras para su desempeño profesional. Ella siempre ha sido buena estudiante. Es una persona inteligente y tiene todas las posibilidades de seguir y terminar su carrera universitaria con éxito.
En cuanto a las relaciones familiares se impone primero un trabajo directo con la muchacha con el fin de independizarse poco a poco de esta abuela, ya tiene suficiente edad para ser más independiente y no seguir los ejemplos y caminos de la madre que no ha tenido vida propia, siempre dominada por esta abuela tan controladora.
Hay que tratar de trabajar también con esta abuela para tratar de mejorar y restablecer las relaciones afectivas con esta nieta pues su posición actual es contraproducente para la recuperación emocional de la muchacha. 
Se debe fortalecer también la relación de la muchacha con la madre y lograr que esta sea realmente una fuente de apoyo. Hay que defender la imagen de esta madre, darle más valor jerárquico.
La comunicación familiar debe ser objeto de terapia, para lograr una mejoría en la misma y posibilitar la expresión de mensajes de manera clara y directa, sin que los miembros de la familia se vean imposibilitados de expresar sus opiniones y que todos tangan la posibilidad de ser tenidos en
cuenta y tomar decisiones conjuntas.
Todos nos hemos visto alguna vez en un callejón sin salida. Pero no todos asumimos la conducta suicida como solución. ¿Por qué? ¿En qué nos apoyamos para ver otras salidas? ¿Qué pueden aconsejar a esta muchacha para que no repita nunca esta conducta? ¡Ayudémosla entre todos!

domingo, 22 de junio de 2014

Mi hijo se fue de casa. ¿Qué hago?


Acude una madre de 45 años muy angustiada por su hijo adolescente quien se
ha ido de la casa a vivir con su maestra y no quiere regresar.
Este adolescente y su mamá llevan ya muchos años de mala comunicación, hay
agresividad verbal y física entre ellos. Desde el inicio de la adolescencia
él se ha caracterizado por ser muy impulsivo y voluntarioso, pero la madre
es muy parecida en cuanto a impulsividad y presenta además un alto contenido
de angustia y un gran sentimiento de descontrol que la ha llevado ya en
varias ocasiones a buscar ayuda especializada.
La situación familiar se ha caracterizado siempre por el contraste entre la
imposición de las reglas de manera violenta y la inconsistencia; pues el
esposo de esta señora ha mantenido siempre una conducta inmadura tratando de
hacer alianza con el adolescente, que no es su hijo, y contraviniendo las
exigencias de la madre, poniéndose a la altura del mismo y siendo muchas
veces más difícil de manejar que el propio adolescente, por su inmadurez y
poca colaboración. Este padrastro es también de carácter explosivo, al punto
de que la madre refirió tenerle miedo a sus arranques, pues cuando se
molestaba tenía conductas con gran nivel de agresividad donde no medía las
consecuencias de sus actos violentos. Actos que en muchas ocasiones tenían
lugar frente al hijo.
En procesos anteriores de terapia se les impuso sobre la necesidad de
cambiar los manejos educativos a lo que la madre no fue nunca muy receptiva,
insistiendo que los cambios debían provenir del adolescente y asumiendo el
proceso de terapia como un momento ideal para convencer al hijo de sus
errores. Esta madre siempre manifestó una visión de su hijo como alguien
bueno de sentimientos, pero con un trasfondo oscuro, malo, descontrolado,
incluso llego a temer que sería un futuro ¨monstruo¨. Refiere la madre que
actualmente el adolescente se muestra muy desconfiado hacia ella, muy
déspota y agresivo, quiere asumir el control de la casa e imponérsele de
manera muchas veces violenta.
El adolescente por su parte siempre se mantuvo receptivo, y rebatía cada
argumento que la madre emitía en su contra con razones muy convincentes. La
madre tenía un excesivo nivel de exigencia en cuanto al desempeño académico
del hijo. Muy preocupada por sus estudios, al punto de ser ésta la principal
problemática entre ellos pues él, aunque no tenía resultados
insatisfactorios, no ponía todo el empeño que ella consideraba necesario
para el éxito que debía alcanzar en la vida. Después de un tiempo se
abandonó la terapia, el matrimonio de la madre se rompió, con grandes
sufrimientos familiares, y la vida continuó con la misma dinámica. Hasta
que hace pocos días y tras una violenta discusión madre-hijo, éste se fue de
la casa. Posteriormente la madre supo que estaba en casa de su maestra quien
le sugirió que le diera un tiempo para que se calmara en su casa ya que
entre ellos había buena comunicación y afecto. A lo que la madre accedió
considerando que así él recapacitaría sobre todo lo malo que le había hecho
y cuánto la había agredido en esa discusión.
La permanencia del hijo en casa de la maestra se extiende más de lo que ella
considera correcto, pero éste no quiere regresar. Ella piensa que la maestra
lo está manipulando para que se ponga en contra de ella y considera que la
quiere suplantar en su rol de madre, tomándose atribuciones en el cuidado
del muchacho que no le competen y permitiéndole quedarse, aún cuando ella le
exige que lo eche de su casa para que no tenga más remedio que regresar a la
suya.
En estos momentos esta mujer está seriamente preocupada porque no sabe cómo
actuar. Reconoce y asume su responsabilidad como madre en la solución de
esta situación, pero tiene mucho temor de que exista una manipulación por
parte de la maestra en contra de ella que no le posibilite un reencuentro
con su hijo.
Que pienso sobre este caso:
Ante todo no se puede perder de vista dos elementos trascendentales:
La edad del hijo, que lo ubica en la etapa de adolescencia, donde comenzaron
los principales enfrentamientos, que de por sí se caracteriza por la
rebeldía, la tendencia a la imposición de sus criterios, el deseo de
independencia y los conflictos intergeneracionales.
El otro elemento es la importante presencia de conductas violentas e
impulsivas en este hogar que han ido creando un estereotipo de respuesta y
una comunicación donde predomina la agresividad.
Estos dos elementos combinados han sido causa de una situación donde el
manejo del adolescente se hace muy difícil pues se le han dado ejemplos de
agresión, se le ha agredido incluso físicamente, pero se le censura y
cuestiona la utilización de los mismos patrones hacia los padres. Ejemplo
claro de inconsistencia que los desmoraliza.
Hay que tener en cuenta que la agresividad es una conducta refleja, en la
misma medida que se recibe se tiende a dar, independientemente de que como
seres sociales podamos tener un mayor control sobre la misma. Control que a
un adolescente se le dificulta más que a un adulto.
En estos momentos el adolescente ha perdido la confianza y la comunicación
con la madre y le será muy difícil recuperarla si esta no establece una
estrategia de acercamiento gradual. Lo que no quiere decir que le permita
violar su autoridad. Pero tampoco que se lo imponga. La confianza es algo
que tarda mucho en conquistarse y un segundo en perderse.
Que le oriento a esta mamá:
La madre tiene que ir a conversar con su hijo y la maestra, convencerlo,
persuadirlo de regresar a la casa, no creo adecuada la idea de que esta lo
expulse , pues eso no garantizaría que él regresara a su casa y puede
quedarse sin un lugar donde sentirse seguro y protegido, empeorando con esto
la situación. Tampoco debe imponerse el regreso por la fuerza, aunque si
fuera necesario, hacerlo en última instancia dado que es un menor de edad y
debe acatar las decisiones de los mayores, más cuando su madre es su único
tutor.
Esta mamá debe cambiar su visión del hijo viéndolo más positivamente, no
culpabilizándolo de ser el responsable de las situaciones, no considerándolo
como un caso perdido. Ambos son responsables de lo que sucede, no solo él
hiere y agrede, no solo él tiene que recapacitar sobre cuánto es afectado el
otro en cada discusión.
La madre debe tener mucho control sobre sus impulsos, dar más confianza al
hijo, darle garantías de que la comunicación es posible mostrando afecto y
comprensión. No temer que su hijo pueda imponerse; si la jerarquía queda
clara el aceptará que ella es quien dirige la familia, solo que esto se debe
ser real, la madre estar segura de su rol y no ponerlo en duda en ningún
momento, siempre respetando los espacios del hijo y buscando más la
negociación y el dialogo que la imposición.
Con relación a la maestra en lugar de verla como enemiga, debería
convertirla en aliada, trabajar juntas en la educación de este adolescente
a quien evidentemente le faltan sistemas de apoyo y personas de confianza
que le brinden afecto, dado el abandono por parte del padre, la mala
relación con el padrastro y la incomunicación actual con la madre.
La adolescencia es muchas veces difícil de manejar, todos los que han
pasado por este momento en la vida de sus hijos han tenido que improvisar y
buscar recursos insospechados para afrontarla, unas veces con más éxitos que
otra, pero siempre a la larga se saca una gran experiencia de vida. 

Entonces los que han pasado por esto, ¿Qué le aconsejarían a esta madre? ¿Cómo
actuarían desde sus experiencias de vida?

¿Mi novio me quiere o está cómodo conmigo?


Ayudemos a esta muchacha:
Acude a mi consulta una muchacha de 28 años muy preocupada porque
últimamente ha tenido muchas peleas y discusiones con su novio de 36 años
con quien vive en casa de los padres de éste, conjuntamente con la suegra,
el suegro y la cuñada.
Esta relación de pareja la llevan hace 8 años. Luego de un tiempo de
noviazgo decidieron que ella se fuera a vivir a casa de él para permanecer
más tiempo juntos, convivir y tener un mayor vínculo en la relación.
Aunque realmente esto no fue una propuesta pensada y discutida, sino que se
fue implantando por la reiterada conducta de ella quedarse allí y se fue
transformando en costumbre y una forma de vida.
La relación con la familia no es mala aunque si hay ciertas asperezas con la
cuñada quien por lo general la minimiza, la segrega de las situaciones
familiares y siempre se está comparando con ella queriendo mostrarse como la
más esforzada en las tareas de la casa y haciendo ver que la muchacha no
hace nada y se recuesta a los demás. Aunque esto realmente no es así, las
tareas de la casa están bien delimitadas y esta muchacha cumple diariamente
con las tareas que le han asignado y se incorpora a otras para ayudar de
la suegra en lo que sea necesario, cuando regresa de su trabajo en las
tardes y los fines de semana. Aunque esto no evita que esta suegra siempre
esté sobrecargada por su gran afán de orden y limpieza; y por las normas de
convivencia de esta familia donde los hombres, incluido su novio, no
colaboran en nada y pueden ver a las mujeres atribuladas y sobrecargadas y
no se sienten con el deber de incorporarse y ayudar. Al punto de no comer
si no se les deja preparado el almuerzo o comida.
A la muchacha esto la ha golpeado fuertemente pues proviene de un hogar
donde la distribución de tareas es equitativa, donde la unión es fuerte y
todos colaboran e intercambian tareas, cuando hay que hacerlo. También, y
no es menos cierto, en esta familia de procedencia las normas no eran tan
rígidas en cuanto a la limpieza, no había que estar limpiando diariamente
y tienden a ser algo desordenados, priorizando las actividades laborales e
intelectuales en que están inmersos y no dedicándole tanto tiempo a las
tareas del hogar.
Indirectamente siente la evaluación y la crítica de los familiares cuando
trata de exigirle a su novio más cooperación o cuando le deja tareas a
realizar, porque consideran que esas tareas las debe asumir ella como mujer
y no debe exigírselas al él. Tareas que él no realiza la mayoría de las
veces y colaboración que no brinda aunque ella lo pida, quedando las cosas
sin hacer y ante las cuales tiene que responder cuando llega del trabajo y
le cuestionan por no haberlas realizado.
Ella ha tratado de buscar soluciones como atraer al novio a vivir a su casa
de origen con sus padres, alquilar e irse a vivir solos, pero ninguna es
aceptada por éste, alegando que pierde cercanía de su centro de trabajo, que
el presupuesto no les da para alquilar un lugar donde vivir y finalmente que
teme que si se va a vivir solo con ella lo ponga a trabajar y a compartir
tareas que ahora no tiene que hacer, pues siempre tendrá quien le haga las
cosas y aparentemente no está dispuesto a pasar trabajo, ni esforzarse para
lograr mayor independencia como pareja, pues se siente muy cómodo y
protegido en casa de la madre.
Ella no sabe qué hacer. Por un lado este hombre le gusta, se siente
enamorada de él, lo considera una buena persona y se llevan bien como
pareja. Pero por otro lado le irrita mucho que él no asuma una posición
activa para apoyarla, o para ayudar a su mamá en la casa, y que no se
comprometa, por comodidad, con el logro de una relación independiente y
madura. También le genera mucho temor pensar en su vida futura si algún día
se decidiera a tener hijos con él, pues siente que tendría que enfrentar
toda la responsabilidad que esto implica sola.
Que pienso:
Creo que el establecimiento de una relación de pareja, para que fructifique
debe implicar un compromiso mutuo con un proyecto de vida en común. Y por
lo tanto primero hay que tener es ese proyecto y tener objetivos a mediano y
largo plazo a perseguir como pareja. Una pareja no se debe asumir por
costumbre o comodidad. No se puede vivir juntos porque así ha ido dándose la
vida y no les molesta. Para que una relación sea exitosa ambos miembros
deben estar conscientes de lo que quieren y dispuestos a renunciar,
sacrificarse o ceder en algunos aspectos si estos fueran necesarios para el
mantenimiento armónico de la relación.
Que le sugiero a esta muchacha:
Que debe insistir en buscar una posibilidad de vivir solos para probarse
como pareja, sin intermediación de otras personas. Solo así podrán saber si
logran acoplarse en la vida y en el mantenimiento de un hogar conjunto.
Que es muy inmaduro mantenerse viviendo en pareja bajo la falda de los
padres, cualesquiera que sean estos, y que si las condiciones sociales o
económicas no le permiten rentar un lugar donde vivir solos, al menos tienen
que tratar de independizarse psicológicamente de esas familias de origen
cohesionándose fuertemente, apoyándose mutuamente y colaborando el uno con
el otro de modo que puedan hacer lo más real posible esa vida independiente
que exige una pareja madura.
Que la buena comunicación en la pareja es imprescindible para el
mantenimiento de la misma y por tanto debe analizar esto con su novio.
Que si él no responde o se mantiene en su posición acomodada y poco
cooperadora le tocará a ella tomar decisiones y valorar si cree que después
de 36 años esta persona va a cambiar su forma de ser o pensar, o si cree que
está dispuesta a seguir viviendo en esta situación que lo más probable es
que no cambie, si él no está dispuesto a hacerlo.
Que ella es una mujer joven, tiene mucho tiempo por delante pero también
tiene que valorar que con 28 años ya está en tiempo de empezar a pensar en
crear una familia y que según como plantea su situación, este lugar no es el
mejor clima para lograrlo.
Que trate de pensar firmemente que desea para su vida futura y si esto sería
posible con este hombre. ¿Seguirá esperando? ¿Seguirá dejando correr su
tiempo de vida? Son decisiones que tiene que tomar, que no son fáciles y es
precisamente esta indecisión lo que la tiene muy angustiada.
¿Qué creen ustedes? ¿Qué le aconsejarían a esta muchacha?